Hola Súper Mostra,
como todos los días te escribo, hoy te escribía y no estabas conectada, entonces no sé porque pero recordé el verano pasado, el cual no fue el mejor que había tenido, por no decir que fue el peor que he tenido. Pero este es diferente, pues todo comenzó bien, con algunos detalles que no fueron de los más agradables, pero luego podríamos decir que todo fue llegando bastante bien.
No me puedo quejar, cuando llegué a Lima, todas mis preocupaciones se fueron desvaneciendo al pasar de los días. Claro está que día a día decía por qué no está Súper Mostra para darme energías para estar 100% tranquila, pero bueno este verano recordé lo fuerte que era yo, antes de sentirme protegida por ti y es que siento que recuperé mis fuerzas pues volví a salir con mis amigas a las cuales tengo que reconocer las había dejado bastante olvidadas, lo que no quiere decir que no las quería, es sólo que muchas veces considero que todo en mi vida es tan circunstancial, que a algunas amigas las veo por “X” motivos y a otras simplemente no me las cruzo pero ni de casualidad, bueno eso había pasado con ellas, pero te tengo que contar que han sido increíbles como siempre, me han ayudado en este proceso de buscar trabajo que sabes bien que es algo que me angustia, más que no conseguir novio. Por otro lado estaba un mostro muy amigo al cual adoro, al cual recurro cuando algo me pasa y sobre todo ahora que necesita a alguien que me diga que todo estaría bien y que me hace aterrizar cuando yo sólo estoy volando de la rabia o de la ilusión.
como todos los días te escribo, hoy te escribía y no estabas conectada, entonces no sé porque pero recordé el verano pasado, el cual no fue el mejor que había tenido, por no decir que fue el peor que he tenido. Pero este es diferente, pues todo comenzó bien, con algunos detalles que no fueron de los más agradables, pero luego podríamos decir que todo fue llegando bastante bien.
No me puedo quejar, cuando llegué a Lima, todas mis preocupaciones se fueron desvaneciendo al pasar de los días. Claro está que día a día decía por qué no está Súper Mostra para darme energías para estar 100% tranquila, pero bueno este verano recordé lo fuerte que era yo, antes de sentirme protegida por ti y es que siento que recuperé mis fuerzas pues volví a salir con mis amigas a las cuales tengo que reconocer las había dejado bastante olvidadas, lo que no quiere decir que no las quería, es sólo que muchas veces considero que todo en mi vida es tan circunstancial, que a algunas amigas las veo por “X” motivos y a otras simplemente no me las cruzo pero ni de casualidad, bueno eso había pasado con ellas, pero te tengo que contar que han sido increíbles como siempre, me han ayudado en este proceso de buscar trabajo que sabes bien que es algo que me angustia, más que no conseguir novio. Por otro lado estaba un mostro muy amigo al cual adoro, al cual recurro cuando algo me pasa y sobre todo ahora que necesita a alguien que me diga que todo estaría bien y que me hace aterrizar cuando yo sólo estoy volando de la rabia o de la ilusión.
Es que Súper Mostra, no tienes idea cuánta falta me haces por aquí, no sabes cuánto te puedo extrañar, cuántas ganas tengo que te vengas pero al mismo tiempo que te quedes, pues cuando leo tus mails en donde me cuentas lo bien que te va por allá y la maravillosa historia de amor que estás viviendo, sólo digo ¿por qué mejor no te quedas? Y así simplemente me quedaría ir a visitarte lo más que pueda. Pero creo que aun no estás preparada para eso ¿no es así? La verdad que yo siempre te digo ¡cásate y ten muchos hijos que yo te ayudo a criarlos! Pero claro está que esa no es tu idea de vida feliz. Sí pues, es verdad que tengo que recordar que “Las mostras” somos muy diferentes, pues Pequeña Mostra si bien se quiere parecer a ti, o más bien quería, ahora es todo amor y felicidad con su novio, por otro lado estoy yo que odio a los hombres, todos me parecen una basura y el pensar en relaciones serias para mí es sólo un sueño, mas no realidad y ni que decir de ti, que te arriesgas a una relación seria y al mismo tiempo que todo esto no sea tan real, que no sea tan serio. Pasu madre, qué tal diferencia existe entre nosotras, de verdad que ahora que lo escribo me doy cuenta de cuánta diferencia hay entre nosotras.
Hoy creo que las mostras hemos cambiado mucho, considero que todas hemos cogido algo de la otra y lo hemos vuelto nuestro, cada una tiene un rol en las mostras y creo que eso es lo que extraño al no estar juntas, el vivir mi rol, el desahogarme y decir las cosas de la manera más fría y despiadada como siempre lo hago, el escuchar tus consejos y las soluciones que siempre dabas que eran las mismas, que los matarías a todos y escuchar esa esperanza que la Pequeña Mostra siempre daba sobre que el mundo no es negro, sino que este tiene muchos colores. Asu, cuánta melancolía, ahora esta mostra ya no escribe de mostros malos hombres, esta mostra escribe de lo bien que le va en este su año y en las próximas aventuras que la vida le dará, que la harán cada vez más fuerte.
Hoy creo que las mostras hemos cambiado mucho, considero que todas hemos cogido algo de la otra y lo hemos vuelto nuestro, cada una tiene un rol en las mostras y creo que eso es lo que extraño al no estar juntas, el vivir mi rol, el desahogarme y decir las cosas de la manera más fría y despiadada como siempre lo hago, el escuchar tus consejos y las soluciones que siempre dabas que eran las mismas, que los matarías a todos y escuchar esa esperanza que la Pequeña Mostra siempre daba sobre que el mundo no es negro, sino que este tiene muchos colores. Asu, cuánta melancolía, ahora esta mostra ya no escribe de mostros malos hombres, esta mostra escribe de lo bien que le va en este su año y en las próximas aventuras que la vida le dará, que la harán cada vez más fuerte.
Súper Mostra te extraño mostrosamente
Mostra loca
Hace dos semanas me mudé al cielo. En serio. No llevé maletas y, bueno, no digamos que huele siempre a rosas, pero nunca las sopas ramen me parecieron tan sabrosas. En ese cielo las horas parecen minutos y los largos silencios apenas pestañeos. Todo es confortable y amable como un largo abrazo repleto de suspiros. Y desde que estoy ahí, no importa lo que diga o deje de decir, nunca he sido más feliz. Porque desde ese día me pasa algo extraño. He buscado en mi sopena ilustrado y no he encontrado la palabra exacta. Es una expresión nueva. Algo paja, como los primero segundos de un chicle. Como el ensordecedor comienzo de un concierto. Parecido al inicio de las vacaciones o al sonido que hacen las primeras horas de la mañana. A esa nueva expresión, le he encontrado un nombre. Un nombre corto, que no dejo de repetirme esperando a que se vuelva certeza. Un mantra ensordecedor similar al final de esa canción de los beatles y que algunas películas utilizan para adornar las escenas más felices del protagonista. Somethin' in the way she wooes me. Ese nombre eres tú, Diana. Y aunque pasen muchos meses, siempre guardaré tu nombre junto a adjetivos como: dulce como la chica de rbd, buenura, riquichula. Qué Diana es todo esto.
Te cuento que durante mucho tiempo he llenado mi computadora de palabritas de esas tiernas con la intención de que nadie las leyera. Eran mis palabritas con las que pasaba mis largas noches (aunque nunca tan largas como nuestras noches). Me pasaba horas leyéndolas, leyéndomelas, escuchándolas en mi cabeza mientras transcurría las frases y los versos que apuntaba de la misma forma en que aprendí a escribirlas. Sólo un baboso quiere convertirse en poeta, después de haber leído un solo poema. Sólo un baboso que buscaba llenar sus noches de una cosa más barata que interminables juergas, menos exigente que una relación que no sabía cómo conseguir, alguien que quería ser otra persona. Desesperadamente.
Y hoy vuelvo a esas palabritas. Vuelvo a escribirlas y a escuchar el ligero sonido de las teclas, que a veces son mejores que el mismo silencio y pienso y sonrío que siempre uno es otra persona cuando escribe. Quiero decirte, que esta persona es diferente a la que anoche ha depositado sus labios en tus labios. No es que tenga una doble o triple personalidad. La verdad es que hay cosas de este mail, que podría susurrártelo al oído, pero que prefiero no hacerlo. Cuando escribo intento organizarme mejor. Colocar punto y coma a todas las cosas que quiero contarte. Alucinarme el batman de las letras tercer mundistas. (Que éste sea uno de nuestros más oscuros secretos, por favor). Es algo así como cuando dicen esto sólo pasa en las películas: cuando escribo me gusta que todo parezca imposible pero no irreal. Escribo desde la esperanza de que algún día sea capaz de hacerte sonreír con un solo y largo y tierno monólogo en donde describa parte del universo y pueda compararlo con la magnitud de tu piel sobre mi piel. Si te lo dijera de frente no sería lo mismo que escrito, pero eso no quiere decir que escribiéndolo sea no lo sienta menos real.
¿Has leído Mafalda? ¿Recuerdas esa tira en dónde Felipe y Mafalda están en su living discutiendo sobre, me parece, el paso del tiempo y ella dice algo así como: "ayer era más joven"? Pues yo me siento así. Parece confuso, pero aguarda, tengo algo que decir. Lo que pasa es que me están pasando cosas. Cosas lindas, que toman yogurt como si nadie más haya tomado yogurt en su vida, y siento que sólo esos minutos equivalen a todas esas noches en que me pasé escribiendo palabritas. Para Mafalda cada día parecía diferente, no la continuación de una rutina. Por eso cada día le parece distinto. La suerte de los personajes ficticios es que todo el tiempo le pasan cosas ¿Me entiendes,ahora? ¿No,verdad? Me explico: mientras los meses pasaban yo no sentía que fueran diferentes. Es decir mi vida estuvo en hold, en una pausa indefinida donde todos los días se parecían el anterior y no importara a quién conociera, nadie era lo suficientemente importante para alejarme de mis palabritas. Mis palabritas monses me permitieron estar alegre sin ninguna razón para estarlo.
Te cuento que durante mucho tiempo he llenado mi computadora de palabritas de esas tiernas con la intención de que nadie las leyera. Eran mis palabritas con las que pasaba mis largas noches (aunque nunca tan largas como nuestras noches). Me pasaba horas leyéndolas, leyéndomelas, escuchándolas en mi cabeza mientras transcurría las frases y los versos que apuntaba de la misma forma en que aprendí a escribirlas. Sólo un baboso quiere convertirse en poeta, después de haber leído un solo poema. Sólo un baboso que buscaba llenar sus noches de una cosa más barata que interminables juergas, menos exigente que una relación que no sabía cómo conseguir, alguien que quería ser otra persona. Desesperadamente.
Y hoy vuelvo a esas palabritas. Vuelvo a escribirlas y a escuchar el ligero sonido de las teclas, que a veces son mejores que el mismo silencio y pienso y sonrío que siempre uno es otra persona cuando escribe. Quiero decirte, que esta persona es diferente a la que anoche ha depositado sus labios en tus labios. No es que tenga una doble o triple personalidad. La verdad es que hay cosas de este mail, que podría susurrártelo al oído, pero que prefiero no hacerlo. Cuando escribo intento organizarme mejor. Colocar punto y coma a todas las cosas que quiero contarte. Alucinarme el batman de las letras tercer mundistas. (Que éste sea uno de nuestros más oscuros secretos, por favor). Es algo así como cuando dicen esto sólo pasa en las películas: cuando escribo me gusta que todo parezca imposible pero no irreal. Escribo desde la esperanza de que algún día sea capaz de hacerte sonreír con un solo y largo y tierno monólogo en donde describa parte del universo y pueda compararlo con la magnitud de tu piel sobre mi piel. Si te lo dijera de frente no sería lo mismo que escrito, pero eso no quiere decir que escribiéndolo sea no lo sienta menos real.
¿Has leído Mafalda? ¿Recuerdas esa tira en dónde Felipe y Mafalda están en su living discutiendo sobre, me parece, el paso del tiempo y ella dice algo así como: "ayer era más joven"? Pues yo me siento así. Parece confuso, pero aguarda, tengo algo que decir. Lo que pasa es que me están pasando cosas. Cosas lindas, que toman yogurt como si nadie más haya tomado yogurt en su vida, y siento que sólo esos minutos equivalen a todas esas noches en que me pasé escribiendo palabritas. Para Mafalda cada día parecía diferente, no la continuación de una rutina. Por eso cada día le parece distinto. La suerte de los personajes ficticios es que todo el tiempo le pasan cosas ¿Me entiendes,ahora? ¿No,verdad? Me explico: mientras los meses pasaban yo no sentía que fueran diferentes. Es decir mi vida estuvo en hold, en una pausa indefinida donde todos los días se parecían el anterior y no importara a quién conociera, nadie era lo suficientemente importante para alejarme de mis palabritas. Mis palabritas monses me permitieron estar alegre sin ninguna razón para estarlo.
Ahora tu eres mi palabrita favorita, Diana.
Y yo a mis palabritas las quiero un montón y siempre quiero que estén por ahí pasándola de la puta madre. Pero ya sufi, estudia, chanca como la nerd que sé que eres. Estás en finales,pero pero te advierto, esta es una declaración de dependencia. Este estado soberano a perdido su independencia ante la imponente dictadura de tus besos.
Chau. XOXO Gossip girl.
ella dijo: ya, estamos
Chau. XOXO Gossip girl.
ella dijo: ya, estamos
Mostrosaurio
me da risa llamarlas mostras del mal porque es así como nos llamamos cuando nos hablamos en nuestra vida diaria, inclusive cuando dejamos nuestra identidad de mostras y nos vamos a comer o a merodear por el mundo.
Merodear el mundo, es lo que más me gusta hacer con ustedes, descubrir nuevos sitios para comer, beber y para llevar a cabo nuestros planes mostrosos. Y ahora que estoy lejos, mostras del mal, quisiera extrañar un poco eso, pero todavía no me da la melancolía. Y es que el amor me tiene alterada, quiero quedarme acá, pero sé que ustedes comprenden que sólo las extrañe un poquito.
Me gustaría que estén acá conmigo, para poder burlarnos de la gente que se cruza en nuestro camino, para imitar el idioma horrible que hablan acá, para salir de compras, porque acá hay miles de topy tops, donde Pequeña Mostra pueda volverse loca comprando ropa y hay miles de especies de tés que Mostra Loca puede tomar. Les mostraría tantas cosas, tantos lugares, mostras.
Es difícil estar lejos de casa, salgo a la calle, cuando salgo sola, y tengo que respirar profundo a ver con quién o con qué me encuentro, porque siempre existe la posibilidad de que algún skinhead salga de algún lado e intente atacarme o porque, ya me ha pasado, que se me acerca algún hombre a hablarme en un idioma que no conozco y salgo huyendo. Y aunque yo sea una Súper Mostra, una mostra del mal, también tengo mis miedos.
Por ahora más que miedos tengo mis quereres. Mis quereres hacia ustedes, que me hacen la vida más feliz, porque no me juzgan por mi apariencia, ni por las consecuencias de mis errores, de mis decisiones mal tomadas, al contrario, cuando pasan nos reímos y pensamos que la siguiente vez ya no cometeré la misma estupidez y que en vez de perder, he ganado aprendiendo, de la experiencia.
Ay mostras, no es fácil estar lejos, aunque parezca fácil para mí porque acá está Mostro Mono, es difícil estar lejos de los amigos, a veces las he esperado en el MSN para que me aconsejen, para contarles mis dudas, mis paltas, lo que tengo qué hacer, ser la mostra mayor, no significa siempre que soy la que debe aconsejar y la que «más sabe el diablo por viejo que por diablo» Por eso quería que sepan, cuánto me ha ayudado cada cosita que me han dicho o de la que me han hecho dar cuenta por el MSN, por sus emails, por el cariño que se siente, a pesar de la distancia.
Gracias mostras, por las diferencias que tenemos, porque eso nos hace estar juntas.
Las quiero
Súper Mostra
Cuando dormíamos abrazados todo cobraba un sentido primigenio, el cuerpo de Marie y el mío encajaban armoniosamente como un rompecabezas; nos movíamos en una extraña, lenta coreografía y en medio de la noche siempre un sicómoro o astromelias, siempre algo salado y fuerte, siempre algo tibio que no era nosotros; y después un vacío, una noche sin murmullos y después una cama vacía, una ventana que siempre daba al mar, un oleaje contra las rocas que me despertaba con el día
F.
Querido Gran Hermano:
Hace más o menos un año que empezó mi vicio contigo, un vicio que debo ocultar ante las miradas serias y enteradas de mi entorno. Pero aunque sea un vicio terrible y aunque todos me juzguen por mi apariencia, debo decir que te vi. Todas la galas de nominación y eliminación y todos los días que podía en las mil cámaras ocultas que tiene tu enorme o pequeña casa, además vi a Peluffo en todos los debates y me peleé con el cable cada vez que cortaba la señal.
Quizás era porque pasaba por un momento de refugio y soledad, en donde no tenía ni perro que me ladre, ni jefe que me dé salario, que me la pasaba horas de horas en la televisión viendo cómo se despertaban, se peinaban, se echaban cremas y conversaban de la vida.
Tenían más o menos la misma edad que yo cuando entraron a la casa, tenemos mundos distintos y de hecho tenemos aspiraciones diferentes, no sé si hubiera pensado que Andrea, Eugenia, Renzo y yo podríamos alguna vez ser amigos, pero quizás yo me sentía tan perdida como ustedes, estar en un nuevo espacio y no saber exactamente cómo salir airosa de él o, no sé, tal vez sólo tengo que aceptar el hecho de que no tenemos nada en común y que tampoco nos sentimos de la misma manera vacíos, yo no fui ni soy cartonero, no me salí de mi casa a los catorce año, ni tampoco estuve en la cárcel, no me metería a una casa con desconocidos para ganar un premio pero igual no importa, yo los vi y lo confieso.
Los vi y sufrí los pleitos de Andrea, por ella y con ella, me alié con Euge y fui feliz cuando volvió a la casa para aclarar las cosas con Esteban, me fui a España con Soledad y también viví la final como lo hicieron el propio Esteban o Soledad y debo decir que aunque me avergüence, no me avergüenzo, me dí cuenta que uno no tiene que alejarse y encerrarse con mil extraños para sentirse llena o vacía, para ser buena o mala, yo no creo que haya que encerrar a la gente para sacar lo verdadero de sí, no sé… después de haber vivido tu terrible vicio sólo me queda decirte querido Gran Hermano que todos pero todos hasta esta Pequeña Mostra tenemos un vicio oscuro que ocultar.
Pequeña Mostra
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