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Queridas mostras y queridísimos lectores:


Hoy me toca escribirles a ustedes. Hace ya muchos meses que pienso y discurro (como buena Pequeña Mostra que soy) a qué, a quién y sobre qué escribir cada semana. He logrado, quizá sólo intentado, decir todo o algo de lo que tenía que decir y no pude decir nunca, he posteado cartas que la realidad impide que se las dé a los destinatarios, he confiado mis cariños y admiraciones, he dejado de a pocos a la Pequeña Mostra y sus mostrosidades en cada post.


He leído cada uno de los post de mis compañeras mostras y de las cartas que se publicaron de muchos mostros invitados en este mi/nuestro querido cartas de una mostra (que quizá debió llamarse cartas de mil mostras/os)... no sé... en todo caso me he sentido reflejada con muchas de las cosas escritas aquí y he aprendido muchas cosas con mi transición mostril.

Como todos lo saben yo soy la pequeña del grupo mostroso, no por ser la menor ni por ser la más chata, soy la pequeña porque como alguna vez dijo Súper Mostra soy o era una simple aprendiz de mostra y ahora que veo las mostrosidades del blog no sé si me gradué de mostra o sigo siendo pequeña, tal vez me hice más pequeña, que sé yo...

He cambiado a lo largo del año mostril y he aprendido muchas cosas, he aprendido a disfrutar de la vida, de la gente, y de mí, he pensado muchísimo, como es mi costumbre y me he dado cuenta que debo intentan enfentarme al mundo cara a cara, aunque no sé si realmente pueda, porque sé que siempre he escrito cartas que expresaban cosas que no dije en su momento. Me cuesta decir, me cuesta enfrentar, no sé si le tengo miedo a la agresividad de los demás o a la mía pero sé que me refugio en las cartas, en las palabras, en los papeles y en este último tiempo en mi bolsa de mostra.

Queridos lectores y amigas mostras creo que llegó el momento de enfrentarme como pueda a las cosas, de no guardar rencores por no poder decir las cosas, de ya no escribir cartas hirientes para mí y para todos cuando quizá pude decirle de frente las cosas a quien me lastimaba en su momento.

Aprendí que ser una mostra es tratar de enfrentar tus miedos, y es por eso que debo avanzar y ha llegado el momento de quitarme la bolsa y seguir conmigo tratando de ser más grande.

Gracias mostras por todo, ustedes saben lo que significa ese todo y gracias lectores y oyentes mostrosos por haber aguantado a esta pequeña pero mostra al fin. Fue un gusto aprender a crecer con ustedes.

Hasta pronto.

(Espero que no sea muy lejano)

Pequeña Mostra



Querida compañera:

Hola,

sé que es un poco raro que te escriba a ti, ya que desde hace no sé cuántos años sé que me vas a acompañar siempre, estarás siempre a mi lado lo quiera o no. Estas últimas semanas estoy sufriendo tu presencia intensamente y me pregunto a veces ¿por qué tienes que acompañarme? En realidad me pregunto ¿Por qué tienes que acompañar siquiera a alguien? Nadie te necesita, querida stalker.

Últimamente hablo mucho de ti y trato de recordar desde cuando te conozco, hace cuántas tarde me fui a dormir contigo y hace cuantos años me despierto sobresaltada en las noches por tu presencia siempre constante, cuántas veces me obligaste a dejar de leer para mis exámenes, controles, clases o lo que fuera para lo que yo quisiera leer, cuántas veces te tuve que usar de excusa para faltar a mil y un sitios: clases, trabajo, reuniones, encuentros, amigos, fiestas; cuántas veces tuve que dejar de ver televisión, escuchar música, estar en el messenger, solo conversar o simplemente cuántas veces he querido llegar locamente a mi casa para tirarme en mi cama y tratar de olvidarte…

Con mis queridos padres (que dicho sea de paso te odian tanto como yo) recordamos un episodio de mi niñez en donde creemos que te asomabas sin que nosotros pudiéramos prevenirlo, aunque ahora que lo pienso no hubiera cambiado nada el hecho de que te detectáramos antes… sólo habríamos sabido desde antes que me acompañarías siempre y como dice mi querido doctor que tengo que aprender a vivir contigo.

Sé que tenerte a mi lado no es grave, no me va a pasar nada, no eres cosa seria, eres cosa fregada y fastidiosa pero más que idas a emergencia y días de reposo no me vas a causar y no tengo razón para ponerme trágica, no se sabe bien porque apareces y por supuesto ya todos sabemos que no se sabe como borrarte, así que como dicen todos es cuestión de acostumbrarse.

Es más quizá deba pensar que tu compañía me hace sentir una complicidad extraña con personas que me dicen que también te sufren. Unas bastante seguido como yo, otras menos y otras más que yo, cuando conozco alguien que te padece (como cuando conocí a estas mostras) es casi instantáneo ponernos a conversar sobre cómo te sobrellevamos, nos damos recetas, tips caseros o químicos etc, porque sabemos que sólo nosotras nos entendemos.

Hace como un mes que me anulaste un poco, desde la semana que me hiciste estar internada en la clínica, no he podido casi leer sin sentirme cansada, chambear con la misma intensidad, me da miedo comer cosas que te hagan volver y ya casi nunca estoy conectada a internet… cosas que por supuesto para mi pequeña mostrosidad son horribles, yo como siempre y mucho y de todo, además estaba conectada en el messenger, en el skype, en el Facebook o donde fuere todo el tiempo y claro como soy una escritora de cartas leer es algo que tengo que hacer para ganarme la vida mostra.

Sé que quizá exagero pero me das miedo, la gente cuenta historias de haberse quedado paralizada cinco meses, de haber convulsionado por tu culpa, yo sé que sólo estuve internada tres días, tres días en los cuales me inyectaron muchos analgésicos para hacer que me sueltes y tú bien sabes que no te fuiste, que los dos días anteriores yendo a la emergencia, los tres días en la clínica y casi el mes que llevo tomando pastillas todos los días no te hacen desaparecer… y debo acostumbrarme.

Debo acostumbrarme a sentirme tonta, a sentirme anulada sólo porque tengo dolores de cabeza, porque tengo una tontería llamada migraña que no se sabe ni por qué da, ni como eliminar, que nadie le da el crédito necesario, porque todos sabemos que no es grave, pero aunque quiera pensar todos los días que no eres nada el dolor que me produces no se me va, los efectos de las pastillas que tendré que tomar “para toda la vida” como dijo el doctor, me hacen sentir lenta y cansada todo el tiempo y no puedo salir al sol sin usar los lentes más oscuros que vea, no puedo quedarme horas en la computadora, y siento que todo el tiempo reprimo a la gente que quiero a no tomar vino, no comer queso, no comer pollo, chancho, colorantes, a no comer al sol, a no salir hasta tarde porque debo dormir…

Eres una pesada compañera, querida migraña, ¿no puedes quedarte tranquila sola sin fastidiar a nadie?, ¿no puedes dejarme; tomar, dormir poco, comer lo que quiera, mirar televisión, disfrutar del queso que tanto me gusta y por favor dejarme leer? Me molesta sentirme débil cuando no tengo nada, me molesta que me hagas sentir triste y sensible o malhumorada por tenerte que soportar todos los días… me molesta estar escribiendo una carta y parecer dramática cuando en realidad eres insignificante.

Me molesta pelear con mis hermanas, papás, mostro novio cuando estoy adolorida cuando en realidad lo único que quiero es pelearme contigo…

Sé que padecerte a ti no es nada grave y tampoco quiero ofender a nadie sufriendo por nimiedades que sé bien que lo son. Sólo quiero decirte querida compañera que realmente quiero que te vayas lejos y no me acompañes más, ni a mí ni a nadie.

Pequeña Mostra


Creo que me la he pasado todo el día conectada esperando a ver si aparecías, ya son casi cinco meses desde que te fuiste... En días como hoy, que me la paso en pijama viendo tele todo el día, me hace falta escuchar tu voz por teléfono diciendo que llegas en un ratito a mi casa, conversar como locas todo el día, comer, leernos las cartas, reírnos, que hables horas con mi hermana, que te engrías un poco con mi familia...

Sé que no me debo poner engreída porque sé que estás bien y que estás feliz y que de hecho estas donde querías estar, con la persona con quien quieres haciendo tu vida, construyendo tu mundo… pero yo me pregunto… ¿por qué ahí donde estás es tan lejos de mi casa?, me da cólera no poderte llamar con mi voz de querer escapar del mundo para que vengas a visitarme, hablar contigo horas y ser totalmente feliz.

Te extraño mi querida amiga. Extraño cuando nos gritamos como perro y gato o en realidad cuando yo te regaño como un gato, porque aceptémoslo a veces estás un poco demente (Y yo también lo acepto jaja). Te me fuiste lejos mostra del mal y ahora dime tú ¿Cómo le hago para ahorrar el dinero que no tengo para ir a verte?…

Te extraño maldita, ¿Qué haces que no te conectas ni al Messenger, ni al Facebook, ni al Skipe? ¿Por qué te haces extrañar tanto? ¡no me digas que te adentraste en un cueva de nieve o que te quedaste haciendo galletas en el bosque! ¡Te extraño mala! Jajajajaja, mentira, no eres mala sólo que te extraño…

Me haces mucha falta


Pequeña Mostra

Encontré esta carta entre mis archivos, debo haberla escribo hace mas de 5 años... Sé que no iba dirigida a nadie, quizá a mi. Pero no se quien quise que la escribiera, tal vez tambien yo... a ver que dicen...

Emma:

Es tan difícil para mí describirlo, tú lo sabes, no sé cómo poner exactamente en orden las cosas. Quizás como siempre lo mencionas, mitad por preocupación mitad por ironía, vivo obsesionado con el orden. Es que aunque no entiendas por qué, (y yo tampoco lo pueda explicar claramente) todo tiene que estar en orden. No sé cómo a ti no te preocupa que todo tenga que estar de alguna manera estructurado armónicamente, para decirlo en tus palabras…

Para mí, más que armónicamente todo debería estar estrictamente ordenado, sin cosas de más, ni adornos de más y si los hay que estén puestos exactamente donde tienen que estar. Cuando hablo quiero hacerlo exactamente igual, no me parece malgastar palabras, no me gusta decir palabras de más.

Ni tú lo entiendes ¿no?... y tú eres la persona que más me entendía… ¿y ahora?... ¿Quién le hará caso a mis obsesiones?, ¿con quién divagaré hasta ordenar mis ideas?... tú dices que estás, que sigues ahí, que la persona que está enloqueciendo soy yo.. Pero los dos sabemos que eso no tiene sentido. Yo no cambio, yo no me muevo, yo siempre estoy en mi usual monotonía. Tú eres un constante cambio, movimiento. Te gusta el movimiento, te gustan los colores. Esa es la razón por la cual pudimos pasar tanto tiempo sin aburrirnos de nuestra compañía. Tú hacías los cambios y yo los aceptaba, dejaba todo en tus manos, yo solo me dedicaba a ir poniendo en orden tus constantes cambios de humor, de colores, de sabores, de lugares. Me llegue a acostumbrar a ellos y comenzaron a gustarme.

Esperar tus cambios se volvió parte de mi usual cotidianidad. Era mi trabajo, yo ordenaba tus desordenes, decidía entre las miles de opciones, le daba un camino claro a la ambigüedades… ¿pero no lo soportaste no?... sé que no soportas que haya podido ordenar y cronometrar tus cambios. Ya no cambias, ya no te mueves… sé que tu resentimiento hacia mi obsesión por ordenarlo todo te llevo a ya no darme nada para ordenar… quieres que yo ya no entienda nada.. Que entre en caos. Quieres hacerme lo que yo te hice. Desordenar mi orden.

Es difícil explicarte que no quise fotocopiar en blanco y negro tus miles de colores. No quise volver estrellas los meteoros, solo actuaba por instinto. Hoy te vi, esperando que me cuentes miles de cosas, que rías cada tres palabras, o que me hagas reír pero no hiciste nada… No pude ordenar tus palabras, tus gestos, simplemente ya no estaban presentes. No sé como decirte que te extraño, que si volviera a conocerte ya no intentaría cambiarte, y en verdad eso no fue lo que quise hacer solo quise entenderte.




Querido Gran Hermano:

Hace más o menos un año que empezó mi vicio contigo, un vicio que debo ocultar ante las miradas serias y enteradas de mi entorno. Pero aunque sea un vicio terrible y aunque todos me juzguen por mi apariencia, debo decir que te vi. Todas la galas de nominación y eliminación y todos los días que podía en las mil cámaras ocultas que tiene tu enorme o pequeña casa, además vi a Peluffo en todos los debates y me peleé con el cable cada vez que cortaba la señal.

Quizás era porque pasaba por un momento de refugio y soledad, en donde no tenía ni perro que me ladre, ni jefe que me dé salario, que me la pasaba horas de horas en la televisión viendo cómo se despertaban, se peinaban, se echaban cremas y conversaban de la vida.

Tenían más o menos la misma edad que yo cuando entraron a la casa, tenemos mundos distintos y de hecho tenemos aspiraciones diferentes, no sé si hubiera pensado que Andrea, Eugenia, Renzo y yo podríamos alguna vez ser amigos, pero quizás yo me sentía tan perdida como ustedes, estar en un nuevo espacio y no saber exactamente cómo salir airosa de él o, no sé, tal vez sólo tengo que aceptar el hecho de que no tenemos nada en común y que tampoco nos sentimos de la misma manera vacíos, yo no fui ni soy cartonero, no me salí de mi casa a los catorce año, ni tampoco estuve en la cárcel, no me metería a una casa con desconocidos para ganar un premio pero igual no importa, yo los vi y lo confieso.

Los vi y sufrí los pleitos de Andrea, por ella y con ella, me alié con Euge y fui feliz cuando volvió a la casa para aclarar las cosas con Esteban, me fui a España con Soledad y también viví la final como lo hicieron el propio Esteban o Soledad y debo decir que aunque me avergüence, no me avergüenzo, me dí cuenta que uno no tiene que alejarse y encerrarse con mil extraños para sentirse llena o vacía, para ser buena o mala, yo no creo que haya que encerrar a la gente para sacar lo verdadero de sí, no sé… después de haber vivido tu terrible vicio sólo me queda decirte querido Gran Hermano que todos pero todos hasta esta Pequeña Mostra tenemos un vicio oscuro que ocultar.

Pequeña Mostra


A Pequeña Mostra:

Sinceramente, a estas alturas de la noche, aún intento definir lo que sentí al verte... No sé si fue excitación, deseo, curiosidad o amor a primera vista... puede quizás que lo sentido sea suficiente para invitarte unas chelas o para iniciar un romance permanente, no lo sé.

Me suele pasar lo que contigo, ver una mujer y sentir las ganas inefables de lanzarme encima a comerla a besos... pero siento miedo, porque ya no sé como empezar otra vez el amor con una mujer... hace tanto de esos inicios que ya no recuerdo los procedimientos adecuados y me embarga la ansiedad.

Tal vez, ya que a ambos nos gusta escribir, podamos mantener correspondencia anónima con la simple finalidad de mantenerme a tu lado, o en todo caso, no respondas pero permíteme escribirte... es una necesidad.

No sé nada de ti... ni tu nombre ni tu edad... si eres de aquí o de allá... qué comes o qué fumas... pero vamos, eso nunca ha sido impedimento para nadie a la hora de enamorarse, y no lo será para mí a la hora de enamorarme de ti, mi Pequeña Mostra.

Envío esta carta con la esperanza en alto, flameante cual estandarte de batalla, confiado en que al menos sabrás que en algún lugar, lejos del desierto, hay un ser, quizá mostro quizá no, que muere y espera por ti.

Luter Monster

Son casi 16 años que nos conocemos, has sido parte de mis almuerzos, de mis risas, de mis llantos, de mis pleitos interminables con mis mostras hermanas, he visto como tu pequeña se hizo cada vez más grande, hemos visto como las dos hemos ido creciendo.

Llegué a mi casa nueva más o menos en octubre de hace muchos años, yo tenía creo que 8 años, acababas de empezar a trabajar en mi casa, tu hijita no caminaba todavía, era una pequeña pericota, como dices que le decía yo.

Ella gateaba por el patio mientras tú barrías la entrada de mi casa. No sé bien qué pasó en ese momento, quizás me puse a jugar con la pequeñuela, me debes haber sonreído como siempre lo haces y a partir de ese momento no tengo casi recuerdos de casa en los que tu no estés.

Ahora las pocas veces que podemos almorzar juntas recordamos las largas tardes en las que no hacía mi tarea y me ponía a saltar con la pequeña en un colchón que habíamos puesto en la cocina, tú te reías y me engreías, como lo haces hasta ahora, tú también eras muy joven, disfrutabas todos los juegos que me inventaba y jugabas con nosotras, nos reíamos, cantábamos, “te ayudaba” a cocinar y creo que en realidad cortaba todo chueco y malograba la sazón, pero de tu rostro nunca salió una cara de reprobación hacia mí, al contrario siempre me has engreído y cuidado como si fuéramos familia, he crecido contigo y tú has crecido también con nosotras.

Hasta ahora no se bien qué pasó esa tarde de octubre en la que llegaste a mi casa, pero desde ahí a pesar de los viajes, de los cambios en tu vida, de lo grande que está la pequeña, de los cambios en mi familia, no hemos podido separarnos mucho tiempo, creo que todos hemos crecido juntos.

Eres de las personas más fuertes y valientes que conozco, eres alegre y dedicada y ante lo duro de la vida demasiadas caras duras no te he visto poner, siempre sabes cómo responder con una sonrisa.

No sé bien cómo decírtelo, pero gracias por las ya miles de sonrisas con las que siempre has sabido alegrarme.

Te quiero mucho.

Pequeña Mostra

MSN

Pequeña Mostra dice:
Súper Mostra tiene que bailar con su amigo gay
Pequeña Mostra dice:
jej
eje
Súper Mostra dice:
será gay
Pequeña Mostra dice:
sí de todas maneras
Pequeña Mostra dice:
o tu q piensas mostra loca?
Mostra Loca dice:
Quien es gay?
Mostra Loca dice:
ahh con el q bailaba
Pequeña Mostra dice:
el amigo de Súper Mostra, con el que bailaba
Mostra Loca dice:
ahhh
Súper Mostra dice:
mi amigo que me encontré
Mostra Loca dice:
nose fácil un poco metro sexual
Súper Mostra dice:
pero gay nose
Súper Mostra dice:
es que vive entre Europa y usa
Súper Mostra dice:
pfffffffff
Mostra Loca dice:
ahhh
Pequeña Mostra dice:
gay gay
Mostra Loca dice:
entonces tiene poq! ser metro
Mostra Loca dice:
jaja
Pequeña Mostra dice:
es gay
Mostra Loca dice:
oe Pequeña Mostra q mala
Pequeña Mostra dice:
no soy mala
Pequeña Mostra dice:
yo digo la verdad
Pequeña Mostra dice:
yo soy buena
Mostra Loca dice:
siiiiiiii eres una mala persona!
Súper Mostra dice:
en la universidad pensábamos lo mismo
Pequeña Mostra dice:
y discurro de la vida
Mostra Loca dice:
el chico se afanaba a Súper Mostra y tu dices q es gay
Pequeña Mostra dice:
Súper Mostra te afanaba?
Pequeña Mostra dice:
noooo
Pequeña Mostra dice:
soy mala
Súper Mostra dice:
no
Pequeña Mostra dice:
no es gay
Pequeña Mostra dice:
no es gay


Estoy en estos momentos fuera de mi mostroso desierto, inmersa en todos los papeles que ordené para venirme a Croacia encontré esta carta. Sé qué sentía cuando escribí esta carta, también sé en quien pensaba pero no recuerdo con exactitud a quién se la escribí, en todo caso querido mostro hay partes que parece que van directamente a ti, aunque en ese momento todavía no nos conocíamos lo suficiente.

Dejo pues esta carta a quien corresponda.

Querido tú
:

No sé como decirte que no me gusta esta extraña continuidad, sabes que tengo un serio problema con los finales. Finales en todas las dimensiones en que estos aparezcan; no me gusta terminar de escribir cuentos, no me gusta llegar al final de ellos cuando los leo, no me gusta despedirme de la gente con la que trabajo a fin de año, me aterra el término de los viajes, odio cómo quedan las casas vacías, o los cuartos vacíos cuando te toca despedirte de ellos, no me gusta que se bajen o me toque bajarme del micro cuando estoy al costado de alguien que conozco, no me gusta cuando las conversaciones terminan abruptamente.

Tengo un serio problema con todo lo que significa dejar atrás, no me molesta avanzar sin ello, el problema se da cuando me doy cuenta que el significado que esos momentos o experiencias, tienen para mí, va a cambiar. Sé que no me gusta decir adiós, pero sé también que no me cuesta tanto avanzar, lo difícil quizás no está en ver hacia delante, sino más bien en él voltear la mirada y darme cuenta que hasta ese momento lo que era presente se convierte en pasado.

No sé porque te explico estas cosas, si tú ya las sabes y es por eso quizás que nunca te atreves a dar por terminado nuestros proyectos, pero aun así no sé…

Me extraña no poder sentir la tristeza de un término, no me gusta sentir aquella esperanza que no me deja avanzar, me hablas de un continuará completamente indeterminado y no puedo quedarme contenta ni tranquila sin tener la certeza de que esto todavía no es pasado. No quiero aferrarme a tus palabras, no quiero tenerte confianza no quiero sentirme triste.

Es tan raro lo que me pasa contigo no puedo recordar tu cara, sé como son tus rasgos pero no puedo ordenarlos o ponerlos de tal forma que hagan un todo, lo mismo me pasa con la conversación que tuvimos, no sé cómo puedo articular tus palabras si no tengo ningún recuerdo claro, no tengo la certeza de que eres real o no.

Escucho de nuevo tus frases, veo tus manos, te siento cerca, te escucho de nuevo –no te quiero dejar de ver- frase que casi me robaste telepáticamente… pero aún así no pude decirte nada, te escuchaba y pensaba en qué decirte sin poder articular frases coherentes… ¿Qué decirte? ¿Todo esto realmente sucedió? ¿Qué debo hacer con todo esto? ¿Por qué simplemente no me dijiste que aquí terminaba todo?

Aunque odie y le tema a las despedidas creo que les tengo miedo porque sé que puedo avanzar sin mirar atrás, pero dime, ahora, en este caso ¿hacia dónde debo mirar?

¿Me explicas?

Pequeña Mostra (desde Croacia)



MSN

Pequeña Mostra dice:

qué amigas?

Súper Mostra dice:

unas chicas del club

Súper Mostra dice:

son dos chicas

Pequeña Mostra dice:

buenas? malas?

Súper Mostra dice:

buena gente

Mostra Loca dice:

pero lesbis

Pequeña Mostra dice:

me podrían gustar las mujeres

Súper Mostra dice:

mentiraaa

Súper Mostra dice:

no sabemos!! no sabemos si son o no son

Pequeña Mostra dice:

y querrán conmigo?

Súper Mostra dice:

puede ser

Pequeña Mostra dice:

vamos todos juntos como hermanos

Pequeña Mostra dice:

miembros de una iglesia

Pequeña Mostra dice:

vamos caminando

Mostra Loca dice:

ya, a donde vamos?¡

Mostra Loca dice:

ya a donde vamos a ir mañana?

Pequeña Mostra dice:

al centro

Pequeña Mostra dice:

vamos al yacana

Súper Mostra dice:

ok

Pequeña Mostra dice:

oo...

Súper Mostra dice:

pero nos encontramos o qué?

Pequeña Mostra dice:

no sé

Pequeña Mostra dice:

donde Súper Mostra?

Pequeña Mostra dice:

si quieres como siempre

Súper Mostra dice:

a qué hora?

Súper Mostra dice:

a qué hora en mi casa?

Pequeña Mostra dice:

Súper Mostra, mañana estarás con pilas o te dormiráS?

Súper Mostra dice:

estaré ok porque estoy de vacas!

Mostra Loca dice:

asu q rico

Pequeña Mostra dice:

eeeeeeeeeeeeeeeee

Pequeña Mostra dice:

Súper Mostra me gusta cuando es un loco bailarin

Mostra Loca dice:

siiii, hasta chicha y salsa

Mostra Loca dice:

bien ahé

Mostra Loca dice:

Tenía sus passos

Mostra Loca dice:

jaja

Pequeña Mostra dice:

jaajajajaj

Pequeña Mostra dice:

tenía su pasos!!

Pequeña Mostra dice:

verdad

Pequeña Mostra dice:

pero y si no veo al artista

Pequeña Mostra dice:

aaaa

Pequeña Mostra dice:

cuánta angustia

Mostra Loca dice:

asu

Mostra Loca dice:

q miedo

Súper Mostra dice:

si no lo ves están las lesbis

Súper Mostra dice:

bueno, a qué hora nos juntamos en mi jaus?

Pequeña Mostra dice:

jajajajajajajajaja

Pequeña Mostra dice:

a las 10?

Mostra Loca dice:

yo salgo a las 9.30

Pequeña Mostra dice:

pa tar temprano

Pequeña Mostra dice:

entonces 10:30?

Mostra Loca dice:

en mi casa estaré lista recién a las 10

Mostra Locadice:

sip 10.30

Súper Mostra dice:

osea a las 12


Tú no me conoces, no conoces directamente a nadie que se acerca a ti, todos van donde ti, tú ofreces cosas “buenas” y todos aceptamos y agradecemos tu bondad. Si esta vez estoy sintiéndome mal y casi sin ganas de nada es porque las cosas “buenas” que ofreces me hicieron daño, no son entonces realmente “buenas.”

El día de ayer más o menos a las 10:15 de la noche mis lindas mostras hermanas, mi buen mostro cuñado y yo nos disponíamos a ir a comer algo luego de ir al matrimonio de la mostra prima más perfecta y bonita que tenemos, yo sólo tenía ganas de tomarme una chicha grande. Decidimos ir a un lugar concurrido por todos, que nos trae recuerdos de niños y siempre es un buen nombre para dar referencias, porque todos saben donde queda. Llegamos y la tentación, el olor, mi familia y por supuesto yo misma hicieron que opte por pedir unos anticuchos.

Fue así que llegamos a Mostro Pollo, pedimos nuestros platos y cuatro horas después Pequeña Mostra es cada vez más pequeña y se está desintegrando. Mostro pollo nos sirvió un plato de anticuchos como bueno y bien preparado pero uno de los palos de anticuchos estaba crudo y nada bueno parecía venir de dicho plato. No llegué a comerme todo, porque sentía que explotaba. Llegué a la casa de mi mostra hermana mayor y me dormí como un oso polar y sólo recuerdo haberme despertado horas después con un dolor de estómago espantoso, me retorcía, me aplastaba, me mataba, seguro fue el buen plato de anticuchos. Qué pasó después creo que no es apropiado contarlo, con que deduzcan qué significa que me esté desapareciendo es suficiente.

Desde las 4 de la mañana hasta hora (casi las 11) no paro de esparcirme en pedacitos por todos lados, mi mostra hermana mayor también es cada vez más pequeña y yo sigo sin entender lo que nos has hecho ¡¡¡Mostro Pollo!!! Desde niños todos los limeños confiamos en ti, es difícil que alguien no sepa dónde estás, que alguien no haya ido alguna vez a comer ahí y ¡¡no entiendo porque nos engañas y nos haces daño!! ¿DAR ANTICUCHOS ASESINOS TE PARECE APROPIADO?, si dos de tres de las personas que comieron tus anticuchos están ahora sintiéndose fatal ¿te parece acaso que se puede encontrar otro culpable? A mí no, es clarísimo que siento restos de anticucho que todavía no he expulsado por todo mi cuerpo.

Mostro Pollo ya no confiaré en ti, ya no me traes buenos recuerdos de mi niñez y en verdad me gustaría que ya nadie confié más en ti, hace muchos años que no me sentía tan fatal, no puedes estar dándole a la gente cosas que hacen daño. Uno te busca para pasar un buen momento y ¿tú? ¡nos intoxicas! ¿Qué es esto Mostro Pollo un cámara oculta?

Eres de lo peor Mostro Pollo

Pequeña Mostra (desapareciendo)

No tiene mucho que ver pero Mostro Pollo de alguna manera me mintió y me engaño, me hace sentir una estúpida más.


MSN

Pequeña Mostra dice:
quiero ser amiga de Mostro Gruñón
Pequeña Mostra dice:
me confieso
Pequeña Mostra dice
quiero llamarlo y verlo
Pequeña Mostra dice
y decirle
Pequeña Mostra dice
seamos amigos
Pequeña Mostra dice:
jajajajaja
Súper Mostra dice:
pero ya le dijiste eso antes
Pequeña Mostra dice:
hoy me obsesioné
Pequeña Mostra dice
pero amigos de verdad
Mostra Loca dice:
hoy lo viste?
Súper Mostra dice:
vi al feazo del
Moti con su novia y una chica más parados en una esquina con una chela
Pequeña Mostra dice:
al potón?
Súper Mostra dice:
¡jamás he tenido un novio potón!
Pequeña Mostra dice:
jajajaja
Pequeña Mostra dice:
yo tampoco
Pequeña Mostra dice:
no, no lo vi... creo que es x eso, xq nunca lo veo... ya quiero acabar con esa situación
Súper Mostra dice:
no sé
Súper Mostra dice:
creo que ya es caso cerrado
Mostra Loca dice:
oe Pequeña Mostra pero el hecho q tu quieras q pase osea q sea tu amigo no se dará de un día para otro
Súper Mostra dice:
si eres su amiga es entrar en el círculo vicioso de siempre
Mostra Loca dice:
es verdad es como un circulo vicioso
Mostra Loca dice:
mirame a mí y al
Mostro Principito
Pequeña Mostra dice:
Sí, lo sé.. ya no quiero ser su amiga entonces

Mostra Loca dice:
q pasó?
Pequeña Mostra dice:
que se muera
Súper Mostra dice:
no comiences Mostra Loca
Mostra Loca dice:
q cosa!! como q no comience
Mostra Loca dice:
con q?
Pequeña Mostra dice:
Mostro Principito y tu que problema
Mostra Loca dice:
q tiene de problema
Mostra Loca dice:
si es q no tengo con quien tirar pes...
Mostra Loca dice:
es mas necesitaba ir a un telo! jaja
Súper Mostra dice:
Pfffffffffff



Pequeña Mostra:

Hay unas cosas que quiero expulsar, y pues, no hay mejor manera que escribir y dejar que mi cerebro explote cuando sea suficiente, así que comenzaremos.

Mi novia (o enamorada) Mariana, me tiene loco. No en el buen sentido de la palabra. Estoy con ella desde julio del 2007, la conocí por internet en abril del mismo año y así comenzamos a hablar, luego nos encontramos para un café o helado, y de ahí nos vimos siempre todas las semanas, después todos los días, y hasta el día de hoy, la veo muy, pero muy seguido. En abril del 2007 cuando la conocí yo andaba ilusionado (no enamorado) de una chica, Sofia que vive en Argentina. Nos habíamos conocido en Miami en diciembre del 2006 y luego seguíamos en contacto por internet y teléfono a larga distancia cuando ella regresó a Argentina.

No teníamos algo concreto, ya que no nos habíamos tratado mucho, sólo unas cuantas horas en Miami y luego miles de horas por internet, lo que teníamos, no tenía nombre, sólo estábamos ilusionados el uno con el otro sin poder llamarnos de alguna manera.

En abril del 2007 cuando conocí a Mariana, yo estaba cansado de estar pegado a la computadora por horas y hablar con Sofia, sin saber cuándo nos veríamos de nuevo, sin tener algo concreto, y pues... lejos. Comencé a ser distante con Sofia, mientras conocía a Mariana, y pues en julio de ese año comencé una relación con Mariana, y se lo dejé saber a la argentina. Sofia se dio por vencida, no nos hablábamos, y luego comenzó mi calvario marianistico. A los pocos meses de estar con Mariana, me comencé a quejar que no tenía tiempo para mí que siempre andaba con ella, y que ya la costumbre estaba establecida en SIEMPRE estar con ella sin lugar a decir "¿sabes qué? estoy cansado y quiero ir a casa". Actuar de esa manera sería rarísimo y Mariana estaría molesta, me llamaria en todo momento y no me dejaría de hablar por teléfono. Al mismo tiempo, estaría yo en casa tratando de hablar con mis amigos en Lima por el msn, o tratando de pasar un rato con mi mamá en casa ya que no nos vemos muy seguido.

Al llegar septiembre yo no podía más; sin embargo, no quería escuchar a Mariana decirme las tres mil cosas que me diría si es que la termino por nuestra relación, no quería hablar con ella porque ya estaba cansado, de tanto tener que explicarle todos mis movimientos, dibujarle en papelito mi día, y hacerle muñequitos de plastilina de cómo me siento con ella, estaba HARTO y escucharla un segundo más me estresaba.

Decidí decirle que tenía un problema grave en mi familia. Le dije que tenía problemas con mi papá y que yo necesitaba estar SOLO para yo SOLITO resolver mis problemas con mi papá. Mis problemas con mi papá eran, básicamente, que no nos llevamos bien porque cuando yo era niño, sólo lo veía en las noches cuando él regresaba de su trabajo y pues... yo estaba molesto con él porque el nunca me dedicó tiempo y ahora que vive lejos, no lo extraño como la gente normal extraña a un papá o mamá que vive lejos. Resolver mi problema requeriría tiempo, para pensar, meditar, para estar solo, cosas que con Mariana no existían.

Ella quería estar ahí para ayudarme, y todo salió mal. Mariana estaba AÚN mas metida en mi vida, me hablaba de mi papá y me daba estrategias a seguir para arreglar las cosas con él. Al final, Mariana, de terca que es, no me dio el espacio que le pedí, sus motivos era solamente uno: "estar ahí para mi". Quizá yo no me supe explicar lo suficientemente bien con ella, y tiré la toalla, una vez más, solito me metí en el hoyo de siempre, mi relación que me estresa porque no me da tiempo ni para dormir un ratito antes de estudiar (por ejemplo).

Luego, pasaron más meses, yo aún soportando todo, dejándome al abandono en una relación que me llegaba al huevo y pues, llegó diciembre. Durante ese mes, había estado en comunicación con Sofia, y yo le había estado contando mi frustración por la relación con Mariana, y que fui un idiota en dejar de "luchar" por un "nosotros" (Sofia y yo) y que me arrepentía de haber tirado la toalla con Sofia y que me dé una oportunidad más, que en algún momento yo saldría del hoyo en el que me encuentro con Mariana y que me daría la oportunidad que me merecía para estar con ella, ya que nunca tuvimos nada y lo habíamos querido por varios meses, pero por la distancia, nada pasó.

Sofia me creía, y yo me llenaba de ganas. Era como mi motor para salir volando del hoyo en el que estaba con Mariana y ser libre de nuevo, y así tomar las cosas con calma con Sofia. El 13 de enero del 2008 recibí una llamada de Sofia, estaba en Miami, había venido a visitar a su familia por Navidad y era su último día aquí. Yo estaba en mi casa, casi durmiendo.

Me fui casi volando a ver a Sofia, no la había visto por más de un año. Llegué, y fue mágico, como la primera vez, el corazón a mil, nervioso, temblando un poquito, sin poder creer que me pasaba eso. Ella se sentía igual. Nos sentamos a hablar por mucho tiempo, le di mi cadenita que siempre usaba y le dije "llévatela a Argentina, no me la pierdas que la voy a ir a buscar muy pronto". Yo en ese momento estaba haciendo planes para ir a verla, y seguía con Mariana, metidazo en el hoyo de siempre, y sin un centavo en mi cuenta del banco como para comprar un pasaje a Argentina para visitarla. Sin embargo, le prometí algo casi imposible ese día, y cerramos la noche con un beso, que hasta ahora recuerdo cómo fue.

Regresé en mi auto a mi casa, sin poder creer lo que me había pasado, y actúe normal por un mes y medio más con Mariana. En febrero, le dije a Mariana lo que pasó con Sofia el 13 de enero. Vino a mi casa, hablamos aquí, ella estaba llorando, dolida, yo me sentía hecho un perro asqueroso por haberle mentido; sin embargo, yo estaba decidido que no le iba a pedir una oportunidad más a Mariana.

Yo sabía que la conversación terminaría en "adiós" sin embargo, Mariana dijo que 'esas cosas pasan, yo te perdono'. Me quedé frío, porque yo no sabía cómo decir ¡no quiero nada contigo! Estoy contigo por costumbre, y ya me cansé de ti, de tu perro que apesta a muerto, de tu hermano que es un antipático, huachafo de mierda, que porque estudia cardiologia piensa que es master of the universe, de tu mamá que te jode todo el día en el teléfono porque no confía en ti pensando que estás tirando conmigo, de que me quieras en tu casa a todo momento porque no tienes amigas ni amigos porque este país es una mierda y todos son fríos y de no tener tiempo para estar en mi casa, cansado también de echarme en tu cama que tiene pelos de tu puto perro que me hacen estornudar, de tener que llevarte al trabajo porque te da flojera de manejar, y después de saber que ya me cagué la noche porque te voy a tener que ir a recoger al trabajo cuando salgas y estar contigo hasta las 12 de la noche, luego llegar a mi casa y encontrar a mi mamá dormida, y no poder conectarme al msn porque ya es tarde y mis patas están jateando y sólo me quedaría gran-putear toda la noche hasta la mañana siguiente solamente para REPETIR el día contigo, como si todo fuese normal."Entonces, le dije, en verdad yo soy el que no quiere la oportunidad que me estás dando, por Sofia sí siento algo, no fue un error ni una metida de pata". Mariana se fue, molesta.

Suspiré de tranquilidad, de saber que no tendría a Mariana atrás mío, jodiéndome todos los días, porque ya estábamos separados; sin embargo, estaba muy equivocado. Ella me seguía jodiendo, me dejaba notas en el auto, debajo de la puerta, me llamaba llorando, me pedía que salga a hablar con ella, seguía ocupándome el tiempo para dedicarlo a ELLA

Mariana no dejaba de joderme. En abril, me fui a Argentina por seis días. Después de un viaje muy accidentado (los vuelos fueron asquerosos) llegué a la ciudad de Buenos Aires en Argentina, y vi a Sofia una vez más, estaba tranquilo con ella. Pasamos esos días juntos, fue bonito, pero no fue increíble. Regresé desilusionado, desenamorado de Sofia, y pensando algo que nunca antes habia pensado: "puta madre... perdí a Mariana". Me preocupaba por haber perdido a Mariana porque ella, fuera de sus defectos que me vuelven loco, tiene muchas cualidades que me gustan, que sólo supe reconocer cuando estaba en Argentina, pensando solito en mi cuarto de hotel.

Cuando regresé de Argentina, le dije a Sofia que me sentía vacío con ella. Acabo ese capítulo en "nos veremos algún día, si Dios quiere".
Regresé con Mariana, por imbécil, por no querer estar solo, y por decir y saber que Mariana, es buena: Mariana es la única persona que me ha aguantado ochentamil cosas, me aguanta cuando no soy paciente, es buena hija, es sana, me quiere, si tengo gripe me cuida, si tengo hambre me dice 'no compres en la calle, no gastes, yo te preparo algo', se preocupa por mi salud, mi bienestar, es amiga de mi mamá, es católica de las que van a misa todos los domingos y es humilde de corazón, y es fiel a mí.

Durante nuestro tiempo juntos, no la he tratado mal, no le grito ni nada, sé cuando estoy estresado e impaciente y se controlar esos momentos. Hemos tenido momentos bonitos, como HE tenido momentos que me han llegado al pincho. Y hay TAAAANTOS momentos que me han llegado altamente, que en verdad prefiero decir "no me importa que sea la mujer más buena del universo, prefiero estar solo y no tener que aguantar cojudeces". Sin embargo, sigo con ella, en un hoyo, así me considero, en un hoyo en el que yo solito me meto

Ah... y otra cosa que se añade al porqué no quiero estar con Mariana: no me gusta físicamente 100%. Sofia es tres mil veces mas bonita, y tengo otras amigas que son ochenta mil veces más bonitas que Mariana y que Sofia, y es más, una de ellas, fue conmigo a Perú en el 2007, se quedó en mi casa, somos como que uno para el otro, en inglés la palabra que usamos es 'dopplegangers' que es como decir 'almas gemelas'; sin embargo, porque yo estaba con Mariana, no pasó nada durante todo el viaje a Perú con mi amiga (Nicole), y ahora, Nicole, se ha marcado en mí como una meta a cumplir. En mi cerebro pienso "voy a terminar con Mariana, y algún día voy a ser feliz con Nicole"

Mi historia con Nicole es fácil y corta, nos conocimos en Arizona en el 2006, nos gustábamos mucho, pero yo me mudé a Miami por trabajo, entonces nos dejamos de ver, así perdiendo la oportunidad que nos merecíamos (parecido a lo que pasó con Sofia). Luego fuimos a Perú en el 2007 y vivimos una semana y medio de muchos eventos que me demostraron que ella y yo somos el equipo perfecto. En fin... Estoy loco, pero conozco a personas aún más locos y locas que yo
Gracias por leer,
Mostro Galáctico


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Kamir:

Hace ya casi seis meses que comenzamos a publicar estas cartas que teníamos refundidas en algún lugar de nuestras compus, cajones, mails o cabezas… y no sé exactamente cómo pero seguimos aquí, escribiendo, publicando, encontrando de alguna manera qué escribir o a quién decirle algo que no dijimos a tiempo.

Hace casi dos meses que comienzo a preguntarme el sentido de las cartas, lo que significa haber abierto este espacio, lo que puede querer decir no haber dicho todo lo que quería en el tiempo y en el momento adecuado.

Para mí las cartas si son expresiones de cosas que debí decir y que no dije cuando tuve la oportunidad, están llenas de dudas, de molestias, de tristezas, de nostalgia por haberme callado cosas bonitas o feas en el momento adecuado.

Desde que conocí a estas mostras y más específicamente desde que comencé a publicar estas cartas en el blog hay varias ideas que me dan vueltas por la cabeza, a veces no se por qué me cuesta tanto reaccionar en el momento en el que alguien me hace daño, o en el que alguien me ofende, las cartas me sirven para poder articular ideas y poder ordenar mi cabeza, es por eso quizá que hace, no sé ya cuánto tiempo, que me siento a escribirlas y las guardo en cajones, cuadernos, archivos o simplemente las redacto mentalmente sin plasmarlas en ningún tipo de papel real ni virtual.

Algo extraño pasó desde que comenzó esto del blog, desde que se hicieron públicas mis molestas, mis intrigas, mis arrebatos, salió un lado mío arrebatado y agresivo que quizás solo mi familia conocía, pero no sólo pasó eso, también pude “conocer” o comunicarme con personas que sin saber si son realmente como se muestran (al igual que no saben si yo soy realmente como me muestro por aquí) me entienden, me escriben y dicen que quieren conocer a esta pequeña, conflictuada y arrebatada mostra.

Casi al final del primer programa de radio nos agregó al messenger un dulce chico, conflictuado, tierno y quizás arrebatado de la misma manera que yo y nos comenzó a hablar… Nos escribiste y no sé cómo pero nos fuimos entendiendo, siempre te dije que yo sentía o siento que eres un pequeño mostro, en este paralelo mundo virtual quizás hemos podido encontrar quien entienda nuestras reacciones, nuestros procesos.

Al conocerte me dí cuenta que no necesariamente esta mal no reaccionar en el momento, que quizás hay gente como tu y yo que nos demoramos un poco más en decir lo que pensamos, que no se… quizás es simplemente que tenemos otras formas de desfogar, pero eso no esta mal…

Nunca te conocí en el mundo de la vida real (así le llaman al mundo en donde la gente se mira a la cara y conversa con palabras que emiten sonido), pero seas real o no, nos conocimos de esta forma irreal, nos has escrito a veces, nos has escrito siempre, a veces poco, a veces mucho, nos has contado tus cosas, has pasado con nosotras momentos graciosos, momentos tristes.

No sé cómo el blog ya no sólo es para mí un espacio donde boto todo lo que no pude botar a su tiempo sino un espacio donde encuentro personas que entienden palabra a palabra lo que quiero decir, así como a mí me pasa con los mails que nos escribes.

Te fuiste lejos y no sé si vuelvas, nuestras vidas son muy distintas, tú no sabes si yo soy real o soy sólo un personaje inventado y yo no sé tampoco si tú lo eres o no, pero creo que en este mundo paralelo no importa, te has vuelto un referente para estas mostras, un mostro más, un amigo más.

Gracias pequeño mostro por tu paciencia para escucharnos y por contarnos lo que nos has querido contar, tu vida parece que va por nuevos rumbos espero sigamos en contacto te mando un abrazo muy fuerte y espero, en serio, que esta vez no hayan más tristezas que contar.

Pequeña Mostra

Hola:


Sé que es raro que una de las cartas que escriba sea para ustedes, de hecho el objetivo de éstas es poder crear un medio de desfogue en donde podamos expresar aquellas cosas que no podemos decir directamente a nuestros interlocutores y, de hecho les tengo un montón de confianza, para decirles todo lo que quiera. Pero igual me puse a pensar que también quería expresar cosas que, si bien puedo decirlas verbalmente, quiero que queden escritas en algún sitio.

Las conozco hace casi exactamente un año. Siempre he sido de crear lazos muy fuertes en poco tiempo y de querer mucho a mis amigas y, como se habrán dado cuenta, se han convertido en parte de ellas.

Desde el día que las conocí ustedes confiaron ciegamente en mí, pude haber sido un monstruo peludo pero eso no les importó mucho. Si soy yo la que se acerca casi siempre, esta vez fueron ustedes en dos momentos distintos las que se acercaron a mí y me hicieron sentir parte de algo, me contaron sus cosas y aunque metí la pata un par de veces siempre estuvieron dispuestas a escucharme y a de alguna manera defenderme.

Me hicieron sentir parte de ustedes.

No sé como explicarlo pero me siento súper agradecida con ustedes juntas y por separado, he aprendido un montón de ustedes y me han hecho ver las cosas desde muchos ángulos, siento que mi perspectiva sobre las cosas ha crecido un montón y que son ustedes las que me han ayudado o me han acompañado a ver aquellas cosas en las cuales debo hacerme más fuerte, a manejar mis emociones en muchos sentidos.

Me han hecho sentir súper importante, aunque yo no sé realmente por qué. No me acuerdo haber hecho nada especial por ustedes, pero de hecho el año pasado lo veo completamente marcado por cosas que ustedes me dijeron o hicieron por mí.

Las admiro un montón y me encanta haberlas conocido, se han vuelto de alguna manera ejes centrales para mí, personas en las cuales se que puedo confiar pase lo que pase.

Las adoro mostras

Pequeña Mostra



Una canción que me gusta mucho, para ustedes mostras compañeras de ruta


Srta. Gonzáles:

decirte que hace mucho tiempo quiero escribirte, es una mentira. Hace más de cuatro años que te borré de mi mundo; del grupo de personas a las cuales les tengo cariño, del grupo de mis amigas y de cualquier lista de gente a la cual le tenga la más mínima simpatía.

¿Por qué te escribo? No lo sé, en realidad no lo sé... quizás porque tú no sabes que estoy peleada contigo, quizás porque no soporto que cuando nos encontramos, cada mucho tiempo, me abraces y me saludes como si siguiéramos siendo amigas inseparables como antes. Pero no es así. ¿No te has dado cuenta?¿Acaso no te has dado cuenta que ya no te llamo? ¿Que ya no te busco? ¿Que ya no me llamas?¿Que ya no organizo tu cumpleaños? ¿Qué ya ni siquiera me llamas para que lo haga? ¿Que ni siquiera nos llamamos para desearnos un frío y triste feliz cumpleaños? Ya no me llamas cuando tienes problemas o cuando te pasan cosas buenas y yo, por supuesto, tampoco lo hago.

¿Entonces? No entiendo, no entiendo porque el cinismo al verme, yo sé que tampoco te miro con cara de odio, pero sabes y siempre has sabido que no soy así, si me saludan, yo saludo, si me abrazan, no empujo. Pero tampoco finjo emoción al verte. Me remito a saludarte con una sonrisa como se hace con los desconocidos.

¿En verdad no sabes por qué me peleé contigo?, claro porque como tú eres tan buena ¡verdad!, todos te quieren y se ríen contigo de tus chistes, te cuenta sus problemas porque eres buena, noble, pequeña y además te pareces a un ratón… ¿Tú hacerle daño a alguien? No creo ¿no? Además si la mala fui yo, si la que hizo cosas a tus espaldas fui yo, yo tuve algo con el chico que te gustaba, yo no te dije nada, yo lo defendí a él, y tú confiaste en mí, me contaste tus cosas y blablabla.

Pero ¿sabes qué? Ahora que miro todo a lo lejos no creo en nada de lo que me dijiste en ese momento. El hombre en cuestión era mi mejor amigo, yo andaba con él de arriba abajo y quien se metió fuiste tú. Además es imposible que no hayas sabido lo que pasaba, todos lo sabían, pero no saber te convenía más. Yo no te conté nada porque en el momento en que pasaron las cosas tú no tenías nada que ver y en todo caso te pedí perdón, te lo conté todo y rompí todo palito que había que romper con él, por ti.

Pero ¿por qué hice eso? Si como dos años después de todo eso, ¿acaso estuviste conmigo cuando en verdad necesitaba a alguien? ¿acaso apareciste cuando te llamé varias veces a decirte que mi abuela se estaba muriendo? ¿acaso me llamaste cuando se murió?... creo que no ¿no? Te excusaste en que habían pasado tantas cosas entre nosotras y que no sabías cómo reaccionar, le contaste a todos que no sabías cómo relacionarte conmigo después de todo lo que había pasado, ¿dos años después? Claro, porque se muere alguien que yo quiero y tú eres la que no sabes cómo reaccionar, qué coherencia, cuánta bondad. Hace más de 4 años que estoy esperando que me digas algo.

No niego que seas un dulce, que el mundo quiera comerte a pedacitos y ser tan bueno como tú. Pero conmigo no lo fuiste y quizás pude haber aceptado muchas cosas… no sé, yo estuve cerca cuando tú lo necesitaste… y, finalmente, eso no importa porque yo no lo hice para que me lo devuelvas. Sólo una cosa, no inventes una amistad donde no la hay ¿ya? No te llames mi amiga si no puedes ni decir que sientes mucho que una “amiga” tuya esté sufriendo.

¿Sabes? cuando te veo a mí también me da nostalgia porque no soy de palo, pero ya no somos amigas y tampoco creo que lo seamos… y sí, me da pena, pero…

Cuídate, no te deseo ningún mal, en verdad espero que estés bien. Pero así de lejos estamos mejor.


Pequeña Mostra

Les dejo una canción que me hace acordar a la señorita Gonzáles.



Estuve ordenando mi cuarto y encontré en una agenda de ya hace varios años esta carta, había casi olvidado o queria olvidar que la había escrito.

Claro está que nunca la pude entregar a la persona en cuestión. Sé que el tema de esta carta es completamente diferente a los de las que hemos publicado hasta ahora, pero cuando la leí sentí lo mismo que debo haber sentido cuando la escribí y necesité publicarla.

¿Qué difícil es aprender a vivir sin alguien que quieres tanto, no? No quiero hacerlos llorar, no la publico para dar pena... no sé por qué creo que de alguna manera publicando esta carta puede ser posible que la mamama la lea de donde esté o quizás simplemente, quiero dedicarle algo...

Mamama,

hace una semana que entraste a la clínica (una semana y cuatro días) y parece que todo anda mal. Lo que no sé si es mejor o peor es que, como le dices tu, el coco te funciona muy bien.

¿Sabes? no puedo entender cómo te han dado tantas cosas mamama ¿y ahora? ¿qué vamos a hacer? esto que el doctor nos trata de hacer entender es MALAZO (como tú también dices) ¿cómo se puede entender eso de hacerse la idea? todos estamos tratando de ser tan fuertes como tú, pero cada vez que suena el teléfono saltamos como locos. No tengo ganas ya ni de ver mi mail, de contestar mi celular... siento un vacío en el estómago .

Ahora, la idea que me estoy haciendo es que vas a regresar a la casa porque sino ¿qué vamos a hacer? no sé si decirte que seas fuerte, sé que ya estás cansada , pero no puedes dejarnos mamama, tú dices que ya estas vieja pero es mentira.

No sé qué me pasa, me esté dando un vacío en el estómago ¿te estará pasando algo? no, ¿no?... ojalá que no, ya ni sé qué pensar, supongo que tú tampoco, ayer tu enfermera me contó que habló contigo y que botaste unas lagrimas.

Ay, mamama, verte tan chiquita, reducida nos rompe el bobo a todos y sé que odias que te vean así.

Mamama linda, no sé si te voy a poder dar esta carta...

No entiendo... no me alcanza el tiempo para darte, decirte, expresarte todo lo que te quiero....

Pequeña Mostra

Este video es para mi abuela, por las ganas con las que nos decía que tomaba té y era amiga de Chabuca Granda, además de cómo le gustaba escuchar José Antonio.

Te extraño mamama...




Quizás todos tenemos a aquel ser extraño con el cual nos hemos encontrado alguna vez. Mi problema es tal vez que los seres que me encuentro son cada vez más extraños, algunos hacen llorar, otros reír, pero creo que, finalmente, todos terminan haciendo daño. No suelo explotar ni reclamar por el daño causado ya que conozco mi patología por lo raro. En este caso creo que ya no pude aguantar porque puedo soportar que me traten mal directamente pero no que se excusen en fábulas maravillosas para justificar el haberse encontrado conmigo.


E.T.:

Nunca quise darte más importancia de la que puede tener acercarse a un extraterrestre cuando tenemos la conciencia alterada. Tampoco pensé sentarme a escribirte esto nunca. ¿Escribirte una carta? ¿Para qué? Eres como un personaje que aparece en los momentos menos esperados de entre la gente. No eres demasiado importante, ni tampoco me llamas la atención de sobre manera. Tu inexplicable parecido a E.T. es quizás lo único que siempre me ha llamado la atención de ti. Eso y que el mundo que me rodea y me conoce no entienda como cada vez que mi conciencia se altera y te ve a lo lejos, me provoque ir a lugares extraños.

Pero es sólo eso nada más, no me es necesario hablar contigo, no me pareces una persona con la cual pueda conversar, eres extrañamente un ser de otro planeta para mí.

Cuando te veo rodeado de gente como tú, quiero irme corriendo, no me da ganas ni de saludarte, ni de estar cerca, es que esa mezcla de arrogancia y timidez de enfrentarse al mundo, no me gusta. Esa mirada como si nada valiera más que ustedes sólo me produce naúseas, corro y me voy lejos. Mi serenidad y, muy en el fondo, ecuanimidad me hacen hacer lo correcto; alejarme y seguir mi camino. Es como si te hubiera puesto una orden de restricción mental la cual certifica que no podemos estar a menos de dos metros de distancia.

Y sí, me produces aquella fea sensación, que me da estar cerca de todas aquellas personas que se consideran superiores en algún sentido a mí, no entenderás por qué te escribo. Además no me caracterizo por reclamar, no me gusta exigir, voy tranquila y sin apuros (más que los de mi cabeza) y lo que hago o no hago es decisión mía, por lo tanto sólo me debo reclamar a mí las cosas que hago que no me parecen.

En ese sentido que mi conciencia alterada haya decidido dejarse llevar por la mezcla de apatía y curiosidad que me producían los extraterrestres no tiene nada que ver contigo, es a mi demencia a la que a veces no puedo controlar.

Pero ¿sabes qué? Hay momentos en los cuales ni mis pocas ganas de reclamar se resisten a decirte que ojalá nunca regreses de tus galaxias extrañas. No soy una persona que expresa demasiado su odio directamente, pero no me da ganas de dibujarlo o de arreglarlo contigo.

Es cierto que soy la primera que se burla de tu parecido a las caricaturas de seres de otros mundos y la que se burla con mis amigos de mis torpes decisiones, pero no te echo la culpa de nada, ni me justifico adjudicando tu demencia, mis amigos tampoco lo hacen, es más, es de mí de quien se burlan. Es por eso que no entiendo qué tipo de comentarios haces, y como es que la gente como tú no se mide y me los hace llegar por los medios más extraños.

Sólo me queda decirte que ya no siento la más mínima estima hacia la gente como tú y que no volveré a acercarme a mundos extraños como el tuyo.

Pequeña mostra

P.D. Demás está decir que le pido perdón al verdadero E.T. por asociarlo, por un parecido físico, a una persona como tú.


Para reconciliarnos un poco con el verdadero E.T. les pongo un fragmento de la pelicula. No todos los seres extraños son necesariamente malos.



No sé si algún día Pedro llegue a leer esta carta, demás esta decir que nunca la mandé. Hace mucho que no le hablo... si algún día la lees espero que entiendas a lo que voy.


Pedro:

¿Sabes? No sé como comenzar a escribir esto, sé que suena completamente cliché decir eso ya que si no supiera cómo, no te escribiría nada. Y quizás cuando uno dice esas cosas es porque no sabe cómo ordenar las palabras de tal manera que cobren el sentido que uno quiere darle.

Y bueno, es difícil o quizás me da vergüenza escribirte esto, pero debo hacerlo, hay una necesidad personal que me obliga a botar todo lo que estoy sintiendo sin poderte decir nada. Hace mucho que no hablamos, hace mucho que no te digo nada, te miro y me corro, a veces cuando estoy de humor te hago adiós con la mano o en otros momentos cuando me da valor te saludo con un beso, pero los dos sabemos que ya no hablamos.

Solíamos hablar tanto ¿te acuerdas?, nos veíamos todos los días desde la mañana hasta la noche, hablábamos de todo lo que se puede hablar, lo más gracioso es que después de estar todo el día juntos hablábamos apenas llegaba a mi casa por teléfono, en tu casa y en la mía querían matarnos por las súper cuentas que hacíamos que lleguen... Esa creo que fue la época más paja ¿no?... éramos tan patas. Pero que te cuento si aunque lo niegues tú te acuerdas de todo y quizás también me extrañas.

Lo sé porque las pocas veces que nos hemos vuelto a ver, cada vez que comento algo que me pasa, aunque no te lo cuente a ti, te veo riendo a lo lejos y sé que nos caemos bien, sé que aunque te molesten mis locuras al mismo tiempo te dan risa mis ocurrencias, así como aunque me molestan tus silencios y tus frases con poco tino hay algo de tu apatía que me encanta. (Qué vergüenza me da admitir esto)

Ya te estarás hartando de mi carta me imagino, no debes entender a qué voy ni que miércoles intento con este mail y con lo “paciente” que eres debes querer matarme.

Creo que te escribía para decirte que extraño, eso lo sabes, todo lo que pasó y confundió lo que sentíamos si bien no es para arrepentirse porque también fue paja creo que no debió hacer que ya no nos llevemos bien.

Quería pues decirte que te extraño, que me gustaría saber en quá andas, extraño que me ayudes cuando me vuelvo loca y sufro por las puras, como siempre lo hacías. Extraño tu dureza y casi torpe forma de mostrarme tu cariño.

Pequeña mostra

 
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