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Hola Dragón,

¿Cómo estás? Supongo que bien, aunque con un poco de resaca, imagino, creo que ayer te pasaste de tragos… quisiera excusarte de esa manera, para poder dar una explicación a todo lo que vi ayer y pensar que lo que vi fue algo que pasó por borracho y dejar de lado las mil teorías que tengo sobre lo que sucede con nosotros.

Tú dirás a quién me refiero con nosotros, dirás qué loca esta chica que piensa que entre nosotros pudo pasar algo o tal vez dirás qué loca esta chica vuela muy rápido, en verdad no sé que pasa por tu cabeza, pues siempre me pareció que nunca te conocería lo suficiente como para saber lo que piensas o saber como reaccionarías. Pero creo que ya es muy tarde para pensarlo, ya no vale la pena el seguir meditando sobre lo lindo que hubiera sido o lo que podría ser, pues creo que nada de eso tiene el menor sentido ahora, no creas que son mis reacciones o que estoy molesta, pues no es así… yo no puedo estar molesta contigo, de repente no tenías ni la menor idea de lo que yo sentía por ti, aunque eso me parece tan tonto, ya que soy la persona más evidente de este mundo, soy de las personas más predecibles que existen y sin conocerme mucho, ten por seguro, que sabrías cómo reaccionaría o qué es lo sentía por ti.

Pero ya es tarde para arrepentirse, hay veces que siento que debería de haber comprendido bien la teoría que tengo sobre los hombres, pero contigo había hecho una excepción, ya que me parecías de las personas más lindas y buenas que había conocido y, si bien, no te conocía tanto, creo que las circunstancias hicieron que te dé todo el cariño y el apoyo que necesitaste en los momentos que te tocó vivir, creo que eso hizo que te tenga más cariño y no me arrepiento de nada.

Dragoncito esta carta sólo es para decirte adiós, fue lindo conocerte, fue lindo volver a ilusionarme como niña de 12 años, aquella que escribe en su cuaderno tu nombre y hace corazones todo el día, todo fue una historia linda muy inocente y tierna a la vez, era lindo sentir caracolitos en la panza que no me dejaban respirar y que aceleraban mi corazón a mil por hora.

Sólo queda decir adiós que te vaya bien y gracias por hacerme volar de esta manera, aunque el aterrizaje creo que fue forzoso, creo que ya era necesario.

Mostra Loca

Amor secreto - Kapanga - A 15cm de la Realidad


Queridos mostros y mostras:

Por culpa del amor Súper Mostra sigue de viaje y se está haciendo esperar, la llegada de Mostro Mono a éstas tierras sureñas ha alterado la rutina de las tres mostras y por eso que el horario de la radio cambiará solo por el día de mañana.

Los esperamos a escucharnos dede las 8:30 de la noche. (hora Perú)

Besos mostrozos

Dos de las mostras

Hola Mostro Einstein,

ayer no pude conectarme desde casa porque el servidor se malogró, creo que no hablar contigo fue lo mejor. Así uno piensa las cosas más fríamente. Así, después de mucho pensar he llegado a la conclusión de que ya no debemos estar más en contacto.

No puedo hablar con un chico que una semana me dice que va a terminar con su chica, que le gusto (incluso que me ama) y que a la siguiente semana me diga que está más enamorado que nunca de su chica, es algo que no entiendo, es algo en lo que no quiero pensar.

Hoy tuve examen, no sabía que tomarían uno, pero conversar contigo me sirvió para contestar todo bien. Gracias por eso y por las cosas lindas.

Te voy a extrañar chiquillo, todo esto es muy triste, te quiero mucho.

Cuídate
Besos
Super Mostra

(5 días después)

Hola Super Mostra,

no me conecté esta semana. Ahora creo que fue una fuga, pues podría haberme conectado... pero ni por eso pensé las cosas más fríamente. Ahora imagino que tú estarás divirtiéndote con otro pata. Lo admito, tengo celos de ti. Cuando pienso en eso, me da dolor de barriga.

Luego que leí tu e-mail, me quedé muchos días sin comer, perdí el apetito. Siento mucho hacerte sufrir, es culpa de mi egoísmo; en general, los hombres son así, tú ya debes saber...

Sí, te dije que iba a terminar con ella, pero las cosas no son tan simples; sí, te dije que te amaba, es verdad, pienso en ti todo el tiempo. Este es un caso complicado, no me pidas explicación.

Nunca dejo de pensar en ti, no sé cuánto daño te hago diciéndote esto, pero es verdad. Me duele mucho que te despidas así de mí, es la primera vez que lloro frente a la computadora.

Chau
Mostro Einstein



Srta. Gonzáles:

decirte que hace mucho tiempo quiero escribirte, es una mentira. Hace más de cuatro años que te borré de mi mundo; del grupo de personas a las cuales les tengo cariño, del grupo de mis amigas y de cualquier lista de gente a la cual le tenga la más mínima simpatía.

¿Por qué te escribo? No lo sé, en realidad no lo sé... quizás porque tú no sabes que estoy peleada contigo, quizás porque no soporto que cuando nos encontramos, cada mucho tiempo, me abraces y me saludes como si siguiéramos siendo amigas inseparables como antes. Pero no es así. ¿No te has dado cuenta?¿Acaso no te has dado cuenta que ya no te llamo? ¿Que ya no te busco? ¿Que ya no me llamas?¿Que ya no organizo tu cumpleaños? ¿Qué ya ni siquiera me llamas para que lo haga? ¿Que ni siquiera nos llamamos para desearnos un frío y triste feliz cumpleaños? Ya no me llamas cuando tienes problemas o cuando te pasan cosas buenas y yo, por supuesto, tampoco lo hago.

¿Entonces? No entiendo, no entiendo porque el cinismo al verme, yo sé que tampoco te miro con cara de odio, pero sabes y siempre has sabido que no soy así, si me saludan, yo saludo, si me abrazan, no empujo. Pero tampoco finjo emoción al verte. Me remito a saludarte con una sonrisa como se hace con los desconocidos.

¿En verdad no sabes por qué me peleé contigo?, claro porque como tú eres tan buena ¡verdad!, todos te quieren y se ríen contigo de tus chistes, te cuenta sus problemas porque eres buena, noble, pequeña y además te pareces a un ratón… ¿Tú hacerle daño a alguien? No creo ¿no? Además si la mala fui yo, si la que hizo cosas a tus espaldas fui yo, yo tuve algo con el chico que te gustaba, yo no te dije nada, yo lo defendí a él, y tú confiaste en mí, me contaste tus cosas y blablabla.

Pero ¿sabes qué? Ahora que miro todo a lo lejos no creo en nada de lo que me dijiste en ese momento. El hombre en cuestión era mi mejor amigo, yo andaba con él de arriba abajo y quien se metió fuiste tú. Además es imposible que no hayas sabido lo que pasaba, todos lo sabían, pero no saber te convenía más. Yo no te conté nada porque en el momento en que pasaron las cosas tú no tenías nada que ver y en todo caso te pedí perdón, te lo conté todo y rompí todo palito que había que romper con él, por ti.

Pero ¿por qué hice eso? Si como dos años después de todo eso, ¿acaso estuviste conmigo cuando en verdad necesitaba a alguien? ¿acaso apareciste cuando te llamé varias veces a decirte que mi abuela se estaba muriendo? ¿acaso me llamaste cuando se murió?... creo que no ¿no? Te excusaste en que habían pasado tantas cosas entre nosotras y que no sabías cómo reaccionar, le contaste a todos que no sabías cómo relacionarte conmigo después de todo lo que había pasado, ¿dos años después? Claro, porque se muere alguien que yo quiero y tú eres la que no sabes cómo reaccionar, qué coherencia, cuánta bondad. Hace más de 4 años que estoy esperando que me digas algo.

No niego que seas un dulce, que el mundo quiera comerte a pedacitos y ser tan bueno como tú. Pero conmigo no lo fuiste y quizás pude haber aceptado muchas cosas… no sé, yo estuve cerca cuando tú lo necesitaste… y, finalmente, eso no importa porque yo no lo hice para que me lo devuelvas. Sólo una cosa, no inventes una amistad donde no la hay ¿ya? No te llames mi amiga si no puedes ni decir que sientes mucho que una “amiga” tuya esté sufriendo.

¿Sabes? cuando te veo a mí también me da nostalgia porque no soy de palo, pero ya no somos amigas y tampoco creo que lo seamos… y sí, me da pena, pero…

Cuídate, no te deseo ningún mal, en verdad espero que estés bien. Pero así de lejos estamos mejor.


Pequeña Mostra

Les dejo una canción que me hace acordar a la señorita Gonzáles.


 
Copyright 2010 Cartas de una mostra