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Te escribo esta carta como lo haría un hombre apunto de perderlo todo.

Ya que el invierno se ha quedo sin luna y el verano ha dejado al mar perderse dentro de ese cielo gris, que abunda en nuestra ciudad. Ojalá nuestros pasos fueran invisibles, para que así la vida se olvide de nosotros y el aire no esté lleno de palabras a carne viva. No sé si en mi otra vida, finalmente, encuentre un punto de partida para descubrir que los sentimientos no solo se comen, que también pueden florecer hacia atrás sin dominar al mundo.

Hoy todo es igual en esta ciudad: los carros van despacio y las personas corren, como si hubiera una venta de almas a medio precio. La tv ya no es la misma caja boba de siempre; ahora se ha democratizado y solo habla con el pulgar en alto, y que ya no puede decir nada más de la radio, porque la música ya es mayor de edad. No es que todo esté perdido. Solo que dentro estas cuatros paredes el mundo se divide en pequeñas esquirlas, que van saltando hacia mis venas bañadas en silencio.

Ahora mi sangre está llena de sonrisas inigualables y mis ojos son autónomos; puede ir y vivir donde sea. Sin embargo, mi cuerpo aún depende de todo. Se comporta como un niño, preguntando dónde está su familia o porque no le dieron aquel dulce que le prometieron después del almuerzo. Todo es fuego que algún día disfrute, finalmente me fui alejando de cada cosa importante de mi vida, y sobretodo, me alejo de manera infinita de mi propia mente.

Dicen que los recuerdos pueden ser buenos o malos, sin embargo, yo estoy en neutro. No tengo ni izquierda ni derecha, ni norte ni sur. Estoy en medio de todo, caminando hacia la capital "de la nada", en el país del "nunca sabré".

Esta será tal vez mi última canción. Diré, esta será tal vez mi ultima carta porque el día lunes se llevaran mis manos, me amarraran a una nube y la ajustaran sin preguntarme. Pasará el tiempo y me quedaré navegando dentro de ese mar acolchonado, sin ese cielo gris.

Yo te escribí esta carta sabiendo que iba a perderlo todo en algún momento, pero lo que nunca he perdido es esa sonrisa tuya, que pedalea mi corazón calato.

Todos los domingos son días de Visita. Si puedes traime unas manzanas y mandarinas a crispadas.

Mostro Joao Kolera

El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte. Sin embargo, en medio de las infinitas desolaciones hay una buena noticia: el Amor. Siempre he tomado ese rumbo cuando he querido encontrar respuestas. Eso si, ya no confundo el amor con la dicha. Al contrario: A veces pienso que amor y pena son una misma cosa. Especialmente en esta ciudad en la que me ha tocado vivir, que es también la ciudad del desencuentro. Las historias amorosas que me han tocado vivir son casi siempre tristes. Esto no basta para afirmar que todos mis romances fueron desdichados: sucede –tal vez– que el arte necesita nostalgia. No se podría ser artista si no se ha perdido algo y es más cierto ahora.

Los poemas de amor satisfecho aparecen como una payasada de comerciantes afortunados. Por eso hay muchos poetas que andan en busca del desengaño, porque piensan que cerca de él andaba el verso perfecto. Casi todos quedaban en la mitad del camino. Yo veo las cosas de un modo más complicado. Admito que la pena de amor conduce al arte. Pero también sostengo que el propósito final del arte es el amor. La recompensa del artista es ser amado. Algunos muchachos sin vocación artística trataban de merecer a las damas cultivando las ciencias, la bondad, el coraje, la riqueza o la extorsión. Los autores de axiomas extrajeron de estas realidades una conclusión modesta: si no fuera por el amor, nadie haría gran cosa. Las muchachas beligerantes podían objetar que estos pensamientos parecen reservados a la conducta masculina. Pues yo creo que las mujeres hacían de ellas mismas un hecho artístico.

Ahora si, sin divagaciones: siempre he querido con gravedad y temor, con una lealtad que raya en lo incomprensible. En cierto modo porque no poseo el cínico aplomo que da el demasiado trato con las mujeres. Y tampoco la audacia irreverente de los donjuanes. Las manifestaciones visibles de lo que he estado sintiendo, debes saberlo, han sido modestas. Creo recordar una mano tierna sobre mi mejilla, otras muy agresivas en mi poto, una blanca y vivaz vecindad frente a una ensalada de frutas y una frase, tan solo una, la primera: “Falta color en tu vida”. En algún punto de estos meses perdí el rastro de lo que sentía, abrumado por tormentos emocionales de los cuales he estado tratando de escapar. Sin embargo, el sentimiento siguió intacto y apartado del resto, tal vez para no mezclarlo con los demás y crear un cóctel explosivo que pudiera haberme exterminado. Entonces, tuve que rehacerme como hombre y viví formidables gestas amorosas y no amorosas. Pero jamás dejé de pensar en ti. Esta tarde, estando a la espera de definir por primera vez mi futuro, sé que ha llegado el momento de decirlo todo.

Pareciera que siempre he de perder mi vida entera tratando de olvidar. De la noche a la mañana te convertiste en algo demasiado importante para mi, algo que no sé lo que es y que me causa cierto temor. Es que eres la única persona en el mundo por la que he sentido emociones tan fuertes sin haber tenido tanto contacto, al menos como al que estoy acostumbrado, y decírselo a través de este medio. No hay motivo para seguir haciéndome el tonto. No quisiera decirlo así, pero desde el primer momento en que te conocí me enamoré y desde entonces he querido, y a la vez no, seguir amándote. Si es tu deseo, lo podrás corroborar chequeando en XXX, busca el post del 20 de agosto, todo ocurrió de buenas a primeras, como debe ser siempre, como siempre me pasa. Y en los siguientes sabrás todo lo que he callado.

Cuando miro hacia atrás y recuerdo cuán profundas, interesantes y despreocupadas eran nuestras conversaciones, me brota una sonrisa en el rostro. Toda la alegría y el asombro de estar juntos hablando de todo y más, como si nos conociéramos de toda la vida, sin tapujos ni mentiras. Cuánto ha cambiado mi vida desde entonces. He salido con otras personas y debo creer que nuestras vidas han tomado distintas direcciones. Aún después de todo este tiempo, tú me hiciste recordar quien soy realmente y lo que siento por ti. He tenido que admitirlo finalmente.

Tú no tienes que decir nada o hacer nada. Yo sólo quise hacerte saber que no importa qué pase de ahora en adelante, yo atesoraré siempre un lugar especial para ti en mi vida. Es verdad. Es mejor haberte conocido de esta rara forma, que jamás haber tenido esa dicha. Yo estoy feliz de haber conocido a una diosa, porque siempre imaginé que tú sabías que yo era un sacerdote para ti, alguien que puede rendirte culto y adorarte para siempre.

Desde siempre y para siempre, estarás en mi corazón cada momento. Pensar en ti me hará feliz a lo largo de mi vida, y nunca dejaré de soñar en el momento de que juntos volvamos a empezar lo que nunca vamos a hacer. Y esto lo digo porque se que nadie morirá nunca. Porque (tú lo descubriste sin que te lo dijera) soy Peter Pan.

Buenas tardes.

Mostro Peter Pan



Qué pena verte así, llorando todos los días por alguien que sólo te abre una herida. Te dice la loca, se burla de ti cuando habla contigo por teléfono, lo hace frente a todos nosotros, cual si fueras una cualquiera, una cualquiera obsesionada por tu amor hacia él.


Como quisiera ser yo el que contesta, para decirte hola bebé, gracias por llamar, te amo y eres una gota de lluvia caída del cielo. Nos vemos más tarde, porque cada vez que estoy lejos de ti, mi corazón se llena de esquirlas, te amo.


Pero lloras, y cuando él se aburre de beber de otras aguas, te llama, para tomarte una noche más, saciar su sed de tirano, entonces sonríes, secando tus lágrimas, pensando que el amor es lindo cuando duele. Luego él se va, y se olvida una vez más de ti, acordándose sólo de tu cuerpo gastado bajo las sábanas.


Mostro Horrísono

Hasta los corazones más destrozados son capaces de decir que dieron un consejo limpio y sin malicia a ese que los dejó así cuando se atrevieron a entregarlos de vuelta a sus dueñas...

¿No crees también que el haberle mentido a tu corazón no tiene algo de culpa? ¿Por qué le mentiste a él aceptando algo que no deseabas, y ella?? ella también podría haberse dado cuenta.. además, no se trata de que busques o no sufrir.. es que hay algo externo que lo está produciendo, y tú sabes qué es..

Yo no te digo que te arrepientas de nada.. porque eso sólo implica querer olvidar un momento de tu vida que bien te ayuda a crecer, te hace feliz o, pues, te hunde.. y eso le quita lo interesante a la vida y ni que decir la posibilidad de conocer cuántas sonrisas puedes dar y cuántas lágrimas eres capaz de derramar..

Sabes algo, yo siempre pensé que cuando alguien te hacía algo malo, debías vengarte.. pero con el tiempo entendí que sólo buscas eso cuando la otra persona no te importa y eres capaz de dejarla pasar.. porque cuando ocurre lo contrario, el daño nunca parece tan grande y perdonas todo lo venga.. quizá tú estés en la segunda situación.. sabiendo que puedes sufrir, pero que aún no ha sido suficiente como para mandar a volar a esa persona.. ¿Ahora entiendes por qué se puede perdonar el pecado de las personas a quienes quieres? ¿Por qué cuando le haces mal a alguien que te quiere es solo una herida en el cuerpo y no en el alma?

Los corazones cobardes no existen.. somos los seres humanos los que le adherimos ese error a ellos.. no dejes que te hagan sentir menos o que mereces que te pasen esas cosas para aprender una leccion que ni conoces.. solo deja que las cosas fluyan, que las decisiones las tome un río que piense tan claro como podrias hacerlo tú...

La Mostrita que supo querer bien




Papi y Mami,

Esta es una carta de agradecimiento por todo lo que he recibido de ustedes. De verdad, mi educación ha sido fundamental, me ha abierto puertas inéditas, he conocido nuevas culturas, nuevos países entre otras cosas. Hoy desde estas tierras divinas me doy cuenta de todo eso y por eso quiero que esta carta sirva para que se sientan orgullosos de mi.

Papis, mil gracias por las clases de inglés y de francés porque han sido básicas para comunicarme con muchas personas como los "promoters" que me ayudaron a entrar a unas super discotecas, también lograr gileos efectivos con gringos que llenaron mis noches de harto trago, eso si trago del fino, Papi pues eso también te lo agradezco, pues en tu minibar siempre habían buenas marcas, aunque yo ya conocí otras mejores. Si Papi, pues como siempre haz dicho "los hijos tienen que ser mejores que sus padres".

Bueno, algo que es super importante es haber estado en la universidad, porque por medio de la U tuve mi primer viaje de intercambio, y aprendí a viajar por el mundo y vivir la vida loca. Mami, de verdad te pasaste, porque cuando era universitaria siempre me repetiste "el que madruga dios le ayuda". Mami, esta frase esta en mi cabeza siempre, por eso ahora no hay noche que no madrugue. Además, ustedes me enseñaron a no ser conformista, es algo que lo tengo grabado en la cabeza cada vez que comienzo una relación o conozco a un chico, por este motivo no me conformo con un solo chico así que tengo más de uno.

Para terminar, es inevitable decirte que la discreción que me inculcaste desde pequeña hasta el día de hoy persiste en mi. Pues de no ser así, ya te hubieras enterado de mis productivas habilidades sociales que gracias a ustedes he puesto en práctica. Espero que se sientan orgullos de mi. Los amo.

Bruja Mostraza



F:

Puedes quedarte con los libros de Pizarnick, quizás los vendas a buen precio y comprar los aretes que querías. Los de Luchito y Adán son míos, al igual que los discos de Silvio, el resto es para ti: el recuerdo de haber sido tu amor, la sombra de un antiguo beso, aquello de tener hijos, la mentira de llegar a morir en la misma cama…


La escultura que compramos juntos, tal vez algún taller la necesite, al igual que esa copia de Klimt, ya me aburrí de verla. Aquel deseo de ser los dos uno solo, también puedes borrarlo. Pues jamás te enterarás, ni tendrás idea, que miraré tu fotografía con tristeza y que buscaré tu olor a través de las sábanas, no tendrás el regocijo de verme sufrir como un niño solo en la oscuridad.


Saca lo que quieras del refrigerador te servirá por unos días. El saquito morado por favor no lo regales, te queda bien, demoré mucho en escogerlo. Me quedo con los recuerdos, los versos que te escribí, algunas fotografías y la extraña sospecha de que olvidas algo.


Mostro Horrísono.


Amada amiga:


Así como lo lees, amada amiga, porque lamentablemente eres mi mejor amiga. Y cargar con la culpa de ser tu mejor amigo y a la vez ser la persona que más te ama en este planeta duele, y duele cada minuto de los días. Hace años te conocí, cuando tenías novio, me enamoré en milésimas de segundo, los dos se hicieron mis amigos mientras silenciosamente te admiraba, hasta cuando prendías un cigarrillo, cuando reías, cuando bostezabas, mientras te quedabas dormida. Fue todo un año en el que secretamente me alegraba cuando tu novio cometía un tropiezo, cuando te trataba mal, talvez con la esperanza de que como en una película y mientras tomabas un café, reflexionaras sobre la diferencia de lo bien te yo te trataba y la indiferencia que sufrías de tu enamorado. ¿Recuerdas aquella vez en que algunos chicos te faltaron el respeto por la calle? ¿Recuerdas que mientras tu enamorado se quedaba callado yo les dije que no te faltaran el respeto? Los odié, y te odié a ti porque nunca dijiste gracias, y seguías tanto o más enamorada de ese chico, un chico que no sabía eres la persona más maravillosa que existe en el universo.


Estoy atento hasta cuando prendes

el último cigarrillo

en la última noche.


El tiempo pasó, tuve que viajar por un tiempo y mientras me encontraba lejos me enteré por ti que por fin querías dejar a ese chico, que habías descubierto que él que no era para ti, que él no se daba cuenta de lo importante que eres. Fui la primera persona a la que se lo contaste. “Te espero en el aeropuerto, te he extrañado cojudo”. Fueron las más hermosas palabras que escuché en meses. Mi semblante cambió, y que decir de mi estado de ánimo. Esto era una señal, talvez por fin te diste cuenta que yo podría ser más que un amigo, que sentías la seguridad de que conmigo nada malo te iría a pasar, que lo único que esperabas era ir al Jorge Chávez para verme, para darme un abrazo y decirme lo mucho que me extrañaste, que tontamente no sabias que estabas enamorada de mi y lo demostrarías esperándome del largo viaje, en la puerta del aeropuerto, tan solo para darme un beso, entre lágrimas surcando tu mejilla…


Pero eso no sucedió. Salí de aduanas y lo primero que hice fue buscarte con la mirada. “Seguro sale de entre la multitud para gritarme: ¡sorpresa! pensaste que no iba venir? Nada. La gente poco a poco se fue yendo. Esperé una hora y media, bajo el frío invierno limeño y el griterío de los taxistas que peleaban por llevarse mi maleta. Llamé a tu celular, mientras marcaba el número pensé que talvez pasaba algo malo, mucho tráfico, de repente te fuiste a las llegadas nacionales, es que eres muy distraída, ja … pero no, estabas feliz en una fiesta. “Pensaba ir pero se me pasó la hora, sorry por no avisarte”, que al día siguiente me irías a visitar , que no me preocupe.


El regalito que tenía para ti lo tuve que guardar de nuevo en mi maleta. Me extrañaste sí, pero a tu manera. Fue el momento en que lo supe. No fue necesario que me dijeras que me amas de la misma forma que alguien ama a su hermano, que dijeras que me verás muchos años más, talvez con otros novios, que continuarás yendo a mi casa, a fumar un wiro, a cagarte de la risa conmigo… a dejarte seguir amando silenciosamente por mi. No fue necesario que fueras a buscarme al aeropuerto; tampoco eran necesarias las lágrimas, porque a fin de cuentas, y lo sé más que nadie, sigo siendo tu amigo.



Mostro Horrísono



 
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