Apenas lo vi, algo en mí, la ilusión que todavía inventaba cuentos, inventó las mejores cosas para usted, y lo busqué sin que se diera cuenta, nos hicimos un poquito amigos, pero por razones X (en verdad la razón era clara, y es que usted se fue porque regresaba con su novia de toda la vida) entonces usted se tuvo que ir.
Mi vida continuó, como la de todos; y según yo, hasta ese momento de mi “corta y oscura vida” había “vivido” y sufrido un poco.
Luego de un par de años (quizás menos), por esas cosas que uno no sabe, retomamos la comunicación (momento en el que pude enterarme de la razón de su primera partida).
Mi mente se negaba a algunas cosas; por ejemplo, a decir que: usted señor gusano me gustaba bastante. Y, como según yo, ya había vivido, sabía que no quería entrar en su compleja vida.
PARÉNTESIS: (Porque yo quería antes un amor bonito, y un poco loco. A veces creo que es generacional o más bien cultural.)
Pero Señor Gusano, entré en su vida, cuando yo no sabía algunas cosas, y es que en aquel momento éramos amigos, y usted no me dijo que había regresado con su chica por un día o dos (una relación que yo veía en aquel momento como larga, y que comiéndome algunas cosas: una mixtura entre inocencia y no querer involucrarse, a veces alentaba).
Yo me fui, porque no iba a vivirlo de nuevo Señor Gusano, y usted lo sabía. Me fui.
Usted volvió a buscarme, cuando terminó esa relación, porque según usted pensaba más en mí y etc.
Señor Gusano, nosotros comenzamos un cuento, un bonito cuento. Digamos que fue mi relación más real, más en el mundo real, pero yo la fui pintando de colores e ilusiones. Y, yo moría de pasión por usted Señor Gusano.
Señor Gusano, yo sé que usted es muy bueno, y nos pasaron cosas extrañas y hasta diría yo dolorosas, cada uno se volvió más loco por el otro. Y en algún momento, nos alejamos. Porque cuando uno se enamora, se vuelve loco de cierta manera (yo lo puedo decir, a mí me pasa) yo me enamoré solo una vez en mi vida, y fue con usted Señor Gusano.
Señor Gusano, yo me fui, porque creí que tenía tanto para dar, pero usted no estaba claro con sus pensamientos, y a veces lo atormentaba aquella relación de más de 4 años. Yo, supongo que fue y es una relación más que larga, debe tener cosas lindas también.
Pero yo no podía pelear por alguien que tenía ese tipo de confusiones, que yo sentía e incrementaba y hasta exageraba en ese momento. Solo pedía, lo que en aquel instante era la regla básica: que me quieras sólo a mí.
Ahora, Señor Gusano, luego de haber pasado mucho tiempo, y que cada uno está involucrado con sus propios asuntos, puedo entender que jamás voy a poder comunicarme tanto con alguien como con usted, usted entendía y no entendía, pero era yo en su totalidad, quizás de manera un poco dramática, pero yo deseaba tantas cosas bonitas para nosotros.
También cometí errores, no fui ninguna mártir (espero que no se entienda así, por eso lo aclaro). Yo me desesperaba con algunas cosas suyas, lo acepto.
Señor Gusano, siempre pienso en usted, y le deseo lo mejor, ahora que nos encontramos por momentos, sé que quizás ese amor tan grande lo tenga por ella, o quizás no, quién sabe.
Señor Gusano, usted sabe en lo que estoy, y yo estoy tratando de dar todo de mí para esto que emprendo.
Alguna vez, le dije, que luego de muchos años podríamos encontrarnos, y nunca cerré la posibilidad. Ahora la voy a cerrar, porque necesito hacerlo, y escribiéndole por aquí, me ayuda un poquito.
Y es que pase lo que pase, no voy a querer buscar en otros, cosas que no tengo.. Estoy en ese proceso, me va bien Señor Gusano y me ha ayudado mucho, prácticamente soy la “mostra de este momento”,gracias a usted, se lleva una partecita de mi mostra vida.
Es difícil terminar esto, pero ya es hora, ojalá pueda hacerlo Señor Gusano, ojalá.

